Editorial

Hay que cuidar los fondos de previsión social

En un país en el cual los índices de cobertura social son bajos, se deben cuidar los organismos que ya existen para beneficio de sus afiliados.

Animados por lo sucedido en el Régimen de Aportaciones Privadas (RAP), que -en base a lo que establecen sus leyes- hizo un reparto de sus utilidades previo a pasar a ser una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP), las confederaciones de trabajadores están solicitando al Congreso Nacional reformas a las leyes para que las ganancias por inversiones del Injupemp se repartan entre sus afiliados.

El anuncio de esta solicitud ha disparado las alarmas entre quienes conocen el manejo de los fondos de previsión y tienen claro el fin para el cual fueron creados.

Desde la CNBS han advertido que de ejecutarse esta acción se generaría en el mediano plazo el colapso financiero no solo del Injupemp, sino de todo el sistema previsional del país por el efecto multiplicador en los otros institutos de previsión, también se pondría en riesgo la seguridad previsional de más de 850,000 personas -jubilados, pensionados y afiliados activos- que actualmente existen en el sistema.

La Superintendencia de Pensiones de la CNBS lo ha dejado claro: “En un sistema de reparto, de beneficio definido o de capitalización colectiva, es la propia institución la que asume todo el riesgo en sus operaciones y de manera particular sobre la inversión que realiza.

Los institutos de previsión no pueden y no deben repartir los rendimientos generados por sus operaciones financieras, ya que los mismos por la naturaleza del sistema en que operan permiten fortalecer las reservas con las cuales se garantizan el pago de las jubilaciones o pensiones a los afiliados pasivos o sus beneficiarios”.

Y esa debe ser la ruta. Luchar por la universalización de los servicios de previsión y velar para que sus instituciones pongan precisamente a los trabajadores en el centro de su accionar; para que los fondos sean manejados transparentemente, y que así se otorguen jubilaciones y pensiones dignas a los afiliados de estos sistemas.

Los fondos de previsión social son sagrados.