Tras el grosero incremento del 10.5% a la tarifa del servicio de energía eléctrica, el gobierno salió a anunciar que ya está listo el plan de reformas del sector eléctrico.
Es de resaltar que el plan no se centra en la recuperación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), sino más bien en sentar las bases para el desarrollo integral
del sector.
Los pilares del plan son, según el coordinador del Gabinete Económico, Marlon Tábora, la restitución de la institucionalidad de la ENEE, la recuperación de la confianza y la credibilidad, la renegociación de contratos y la adopción del operador del sistema.
Aunque por ahora no se dan a conocer las acciones concretas que se ejecutarán en este campo, se confía que de manera urgente se definan los mecanismos para la renegociación de los contratos de generación de energía que ahogan las finanzas de la empresa y que se cumpla y haga cumplir el contrato de concesión para la operación del sistema de distribución firmado con la empresa colombiana Energía Honduras.
Sin dilación deben anularse los contratos que el mismo Tábora reconoce que están en manos de empresas de maletín y que en el futuro cercano pueden significar una carga financiera
para la empresa.
También es prioritario que los políticos saquen sus manos de la administración de la ENEE y den paso al personal técnico que pueda enderezar su administración y sus finanzas.
La transparencia debe primar en todo el proceso de implementación del mismo. Ello es fundamental para el restablecimiento de la institucionalidad y la recuperación de la confianza y la credibilidad en la ENEE y las acciones que se emprendan para dinamizar el sector. Se debe tener bien claro que el pueblo hondureño ya no tiene capacidad para seguir pagando la mala administración, marcada por el manoseo político, de la que ha sido objeto la empresa y el sector en los últimos años.