Castigos ejemplares para quienes resulten responsables del robo de 144 kilogramos de cocaína de un batallón militar es el clamor popular, tras ser sorprendidos en el inicio de esta semana con la noticia del robo de la droga que estaba en depósito en una bodega del Tercer Batallón Militar de Naco, Cortés.
La droga era parte de un lote de 225 kilos de coca decomisados en Trujillo, Colón, a narcotraficantes vinculados a un nicaragüense y puestos en depósito en el batallón militar donde parte de la misma fue reemplazada por harina, sin que las autoridades competentes se dieran cuenta.
Hoy, que la información del robo es pública, el Ministerio Público ha informado que la droga fue sustraída entre 2023 y 2024 mientras la mayoría de los efectivos del batallón estaban en maniobras militares en el departamento de Gracias a Dios. Este caso a todas luces de negligencia y corrupción, deja muchas preguntas en el aire.
¿Por qué en este caso no se siguieron los procedimientos judiciales establecidos para su pronta incineración?, ¿por qué no se hicieron inspecciones del cargamento de drogas a lo largo de cinco años?, son solo algunas.
Está en manos de los investigadores del Ministerio Público llevar adelante una investigación independiente y profunda de esta denuncia, dar respuestas a todas y cada una de las interrogantes planteadas y llevar ante la justicia a los responsables intelectuales y materiales, sin importar quienes sean, sus cargos y sus grados dentro de la estructura militar, cuya imagen y prestigio no pueden quedar deterioradas por el ilícito cometido supuestamente por personal adscrito a tal unidad militar.
La corrupción no debe ser tolerada en este ni en ningún otro caso, por lo que el mismo no debe quedar bajo ninguna circunstancia impune