Editorial

Auxilio, urgen puentes peatonales

Pobladores y estudiantes de varias regiones del país alzan su voz para clamar por la construcción de puentes peatonales en los accesos a los centros de enseñanza.

Los gritos de auxilio se escucharon en Villanueva, Cortés, luego que una estudiante del Centro de Educación Básica Luis Bográn perdiera la vida al ser atropellada por un vehículo turismo, que se dio a la fuga.

También estudiantes de los departamentos de Comayagua y Choluteca están demandando la construcción de estos puentes porque sus vidas y las de los pobladores en general corren peligro, porque para ir a sus centros de estudio están obligados a cruzar las carreteras y avenidas de alto tráfico.

En Tegucigalpa y San Pedro Sula, miles de personas, de todas las edades, se enfrentan al mismo problema, el que se ha visto agudizado por la construcción de modernas vías de comunicación terrestre, priorizando en todos los casos el paso vehicular sobre el paso peatonal.

Es evidente que estos pasos peatonales son necesarios en todos los puntos de alta confluencia de personas, ya que en su gran mayoría los motoristas de todo tipo de vehículos no muestran el mínimo respeto por la vida de quienes no tienen su suerte de transportarse en una máquina de cuatro o dos ruedas.

Ellos evidencian con sus acciones un total desconocimiento de las leyes de tránsito.

Son incapaces, por ejemplo, de respetar los pasos para peatones o pasos de cebra.

Por su parte, los peatones tienen que aprender a actuar responsablemente, obligarse a usar los pasos peatonales, las aceras (donde todavía existen), e incluso, a cruzar con precaución una calle o avenida.

El trinomio se completa con el trabajo responsable de las autoridades -municipales y de tránsito-, quienes están obligadas a hacer cumplir las leyes punto por punto. Respetar la vida es responsabilidad de todos.