Los equipos de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) han hecho público en las últimas horas el informe “Proyecciones y recomendaciones en el marco de la pandemia Covid-19 en Honduras”, en el que se hacen revelaciones dramáticas sobre el impacto de la pandemia en el país. Con base en los modelos de análisis, los profesionales e investigadores proyectan que -de acuerdo con el número de casos confirmados por laboratorio al 8 de abril 2020 (312)- para el 30 de abril del 2020 el número de casos sería de 16,558. Indican también que las proyecciones para los próximos cinco meses señalan que “estamos a las puertas de la epidemia en Honduras, llegando a un máximo de 2.8 millones de personas infectadas al 15 de junio de 2020, y que la epidemia finalizaría a mediados de septiembre de 2020”. Resaltan que si el gobierno hondureño no hubiese tomado las medidas de distanciamiento social el 16 de marzo pasado “el escenario sería diferente con un mayor número de casos a la fecha y con el sistema de salud probablemente colapsado”.
Lo anterior solo viene a confirmar la gravedad de la pandemia en Honduras y la necesidad de que las autoridades sigan adoptando las medidas pertinentes para frenar el contagio del virus del Covid-19 en la población y de ser necesario que esas medidas se replanteen dentro de lo posible, teniendo como fin primordial salvaguardar la vida de los y las hondureñas.
Pero se trata también de que la ciudadanía asuma sus responsabilidades y acate cada una de las recomendaciones que el personal de salud hace a diario. No está de más reiterar desde este espacio que el Covid 19 sí existe y está ocasionando daños irreversibles a la humanidad, y que evitar el contagio -y con ello salvaguardar la vida- es responsabilidad de cada uno. Bien lo ha dicho el cardenal Óscar Andrés Rodríguez durante la celebración del Viacrucis del Viernes Santo: “Solo con el trabajo y la colaboración de todos los hondureños se vencerá la pandemia”