Opinión

Determinantes del tipo de cambio

Recientemente la controversia sobre el tipo de cambio ha vuelto a ser tema de noticias, existiendo diversas opiniones al respecto. Algunos hondureños piensan que no deberíamos seguir depreciando nuestra moneda con relación al dólar por los efectos que esto tiene sobre los costos internos.

Por su parte, otros ciudadanos opinan lo contrario, porque de esta forma se desincentiva la propensión a importar y se promueven las exportaciones del país.

Técnicamente, el tipo de cambio representa el precio al cual se puede transar una moneda con relación a otra y generalmente se determina por la relación entre la oferta y la demanda de divisas.

En un mercado libre y sin distorsiones especulativas, las variaciones en la relación oferta-demanda de divisas determinan las fluctuaciones del tipo de cambio; sin embargo, hay un tipo de cambio de equilibrio que debe corresponder al equilibrio en las transacciones que se realizan con el resto del mundo.

Aunque existen varios sistemas cambiarios, en Honduras la oferta y demanda de divisas es administrada por el Banco Central de Honduras por medio del denominado Sistema Electrónico de Negociación de Divisas (Sendi), realizándose la venta de divisas mediante subasta pública. Diariamente se establece el tipo de Cambio de Referencia del mercado de divisas.

Las ofertas de compra de divisas en la subasta deberán estar dentro del rango de la banda cambiaria que ha sido fijado en 7 puntos por encima o por debajo del precio base. Igualmente no se aceptan ofertas de compra de divisas, cuyos precios difieran en más del 0.075% por arriba del promedio del Tipo de Cambio de Referencia de las 7 subastas previas. Esto último es un mecanismo para evitar presiones hacia la alza en el tipo de cambio.

El sistema de subastas ha sido un mecanismo que ha evitado la especulación y al mismo tiempo la incertidumbre sobre el comportamiento del precio de la divisa.

Por su parte, la banda cambiaria permite el deslizamiento del tipo de cambio tomando en cuenta entre otros, el diferencial entre la inflación doméstica y las tasas de inflación estimadas de los principales socios comerciales, la evolución de los tipos de cambio de estos países respecto al dólar y el comportamiento de las reservas internacionales, en tal forma de evitar una apreciación de la moneda nacional.

La oferta de divisas se origina de transacciones generadoras como exportaciones de bienes y servicios, ingresos por inversión extranjera directa y rendimientos de inversiones en el exterior, donaciones y las remesas familiares.

La exportación de bienes y servicios es un elemento positivo en la generación de actividad productiva y empleo. Por su parte, la demanda de divisas se origina en las transacciones consumidoras, como ser la importación de bienes y servicios, pagos por rendimientos de la inversión extranjera en el país, donaciones y remesas enviadas por residentes, repatriación de capital.

Los desequilibrios persistentes de la balanza de pagos exigen, por lo general, modificaciones en el tipo de cambio, para inducir ajustes en los diversos componentes de la balanza y en la actividad económica, que faciliten la recuperación del equilibrio. Las modificaciones pueden ser a la alza (revaluación) o a la baja (depreciación), de acuerdo al desequilibrio que se desea corregir.

En nuestro caso, la depreciación permite que los exportadores reciban mayores ingresos en moneda nacional –al igual que los beneficiarios de las remesas--, sin alteración de los precios internacionales de sus productos y si la demanda externa es elástica, se podría lograr un incremento de las exportaciones, que es una meta perseguida para el equilibrio de la balanza de pagos.

A su vez, los importadores tienen que pagar más lempiras por sus importaciones y, dada la elasticidad de la demanda, podría ocurrir una disminución de las mismas, que es otra de las metas de ajuste que se persigue con la medida. Esto también podría abrir una ventana de oportunidades para los productores locales, que podrían sustituir productos importados.

La realidad es que un país solo puede mantener un tipo de cambio fijo si tiene acceso ilimitado a divisas para poder atender la creciente demanda de las mismas a un precio subsidiado, que no responde a un tipo de cambio real, sin pérdida de reservas internacionales, que son el elemento estabilizador en el sistema económico.