Opinión

Desasosiego mundial

La crisis económica, social y política, con su desempleo, sus protestas, sus guerras, sus matanzas, sus violaciones a los derechos humanos, su burla a la ley internacional, sus amenazas y todos los conflictos que trae consigo, se mantiene en sus vaivenes e intensidad en ambos hemisferios de la Tierra.

Europa no sale del atolladero. Los españoles que hasta hace poco eran la envidia de los pueblos latinoamericanos, hoy están sumidos en una profunda crisis, sobreendeudados, con un desempleo cercano al 25% y un nuevo superpaquetazo anunciado el miércoles y aprobado ayer.

El primer ministro Mario Rajoy debió tragarse de nuevo las promesas de campaña del Partido Popular y su propia prisa por llegar al poder y sumar a las medidas macroeconómicas, con drásticas reducciones a los gastos de áreas tan sensibles como la salud y la educación, un golpe directo al bolsillo de los españoles: alzas del Impuesto al Valor Agregado que en algunos productos llega hasta el 13%, reducción de salarios de los empleados públicos y de las contribuciones a las comunidades autónomas, etc.

Todo esto para poder acceder a los 32 mil millones de euros aprobados por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI para rescatar a los bancos españoles que de otro modo irían a la bancarrota, aunque eso implica también ceder.

O sea que los españoles están sintiendo en carne propia, el sufrimiento de Latinoamérica en las últimas décadas del siglo pasado cuando se aplicaron las duras recetas de los organismos internacionales de crédito.

Los sirios siguen sufrimiento por los enfrentamientos entre el régimen de Bashir Al Asad, respaldado por Rusia y China, y los rebeldes que intentan derrocarlo con la ayuda de las potencias occidentales; al mismo tiempo que el Afganistán y Pakistán la muerte sigue llegando ya sea por acción de los talibanes, las tropas extranjeras de ocupación o los aviones no tripulados de Estados Unidos que son cómodamente operados desde una distancia segura.

Aunque Latinoamérica sigue resistiendo sin mayores dificultades la crisis económica de Europa y Estados Unidos, la caída del gobierno democrático de Fernando Lugo en Paraguay, el cuestionado triunfo del PRI y la empantanada guerra contra los “narcos” en México, la violencia delictiva en Centroamérica; así como la encarnizada campaña electoral en Venezuela y en Estados Unidos, con las que Barack Obama y Hugo Chávez pretenden reelegirse, son los principales focos de atención en nuestro continente.
No hay duda. El desasosiego sigue imperando en el mundo.