Columnistas

¿Qué significa invertir en los derechos de las mujeres?

Puede que la relación entre el término invertir y derechos humanos de las mujeres parezca un poco distante. Esto quizás se debe porque tradicionalmente asociamos la inversión con financiamiento, olvidando que eso sólo es una parte de lo que implica una inversión.

Cuando nos referirnos a “invertir en los derechos de las mujeres”, además de centrarnos en hacer frente al abrumador déficit anual a nivel global de 360 mil millones de dólares destinados a las medidas y políticas para alcanzar a una verdadera igualdad de género, también nos referimos a invertir tiempo y esfuerzos como sociedad para propiciar las condiciones idóneas que permitan a mujeres y niñas desarrollar sus habilidades y mostrar su potencial como agentes de cambio en el desarrollo sostenible.

Ser mujer en Honduras es pertenecer al 53% de la población, es decir, formar parte de la mayoría de las habitantes en el país. En esta mayoría existen mujeres líderes y protagonistas que día a día invierten su conocimiento, tiempo y esfuerzo para contribuir a que otras mujeres y niñas no dejen las aulas por falta de recursos económicos, como también exigen justicia por las mujeres que manifiestan haber sufrido algún tipo de Violencia Basada en Género (VBG), que según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) asciende al 24%.

Por este motivo, en el marco del Día Internacional de las Mujeres, que se conmemora cada 8 de marzo, desde la misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Honduras, abogamos y hacemos lo propio para invertir y brindarle la importancia debida a acciones que promuevan el empoderamiento de las mujeres tanto en lo económico, social y participación ciudadana.

Desde OIM sabemos que los retos que tenemos las mujeres en el país son profundos e históricos y, en ocasiones, pueden agravarse al referirnos a las mujeres que han emprendido la ruta migratoria como, por ejemplo, las 566 mujeres y niñas de otras nacionalidades que, en promedio, transitaron a diario por el territorio hondureño durante 2023, o las 46 mujeres y niñas que, de media, fueron retornadas diariamente a Honduras.

En el caso específico para las mujeres migrantes, estamos fomentando el empoderamiento económico y liderando estrategias inclusivas, pero para ello se requiere una mayor inversión destinada a la generación de habilidades laborales, oportunidades de liderazgo, así como potenciar la alfabetización financiera y digital, con énfasis en las mujeres que han sido desplazadas o retornadas a Honduras. Esto les permitirá acceder a mejores oportunidades de empleabilidad y emprendimiento que impactarán positivamente en la generación de medios de vida y, por supuesto, en su autonomía.

En este sentido, el reporte de la Encuesta Nacional de Migración y Remesas en Honduras, (INE-OIM, 2023), a nivel nacional, 1 de cada 4 hogares recibe remesas de forma periódica y, adicionalmente, 2 de cada 3 personas que reciben remesas regulares son mujeres (67.5%). En contraste, para la población que no recibe remesas regulares, el 51.4% son mujeres. Ante lo cual, se identifica una valiosa oportunidad de diseñar intervenciones, programas y políticas sensibles al género, incorporando innovaciones hacia una educación financiera inclusiva y bancarización accesible. Solo de esa manera lograremos que las mujeres migrantes contribuyan a un “triple enfoque” en la que las personas migrantes, las comunidades de origen y de destino se beneficien simultáneamente de la migración.

Actualmente tengo el honor de dirigir un equipo de trabajo muy capaz, compuesto en su mayoría por mujeres, que durante años ha ejecutado programas y proyectos específicos orientados a la atención psicosocial, mejoramiento de servicios multisectoriales, autonomía económica y asistencia humanitaria a mujeres y niñas migrantes y miembros de la comunidad. Mujeres que están en este hermoso país, organismos de cooperación, Gobierno de Honduras, sociedad civil y sector privado, sepan que en la OIM cuentan con una mano aliada para el diseño, promoción y ejecución de iniciativas para avanzar hacia la igualdad de género como paso fundamental para crear sociedades inclusivas.

Unamos esfuerzos para lograr una sociedad libre de todo tipo de violencia, donde la calidad de vida y el respeto a los derechos humanos no dependa de nuestro género. Invirtamos en el poder transformador de la acción colectiva, que como históricamente hemos visto es la mejor forma para acelerar el progreso y generar efectos sostenibles.

* PAOLA ZEPEDA es Jefa de la oficina para Honduras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).