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Obama y un sermón para los hondureños

El presidente estadounidense Barack Obama pronunció su último discurso como mandatario. Con lágrimas en los ojos se despidió de su pueblo, pero también fue aleccionador con muchas de sus palabras que bien pudiéramos tomar como regaño para nosotros, un pueblo dividido, indiferente y hasta conformista. Es como ir al templo, y el sermón del día parece dirigido a ti, te toca, te hace reflexionar y cambias para ser mejor. Obama expresó su creencia de que incluso las más profundas divisiones ideológicas pueden ser superadas por una población activa y comprometida.

Pero los hondureños no somos activos, tampoco comprometidos. Somos indiferentes a nuestros males, a la corrupción, a la violación de las leyes, nos acomodamos y más bien fomentamos la división buscando líderes sectarios que velan por el poder electoral y no por el poder de gobernar para el bien común.

Obama solicitó a los estadounidenses enfrentar los persistentes problemas que socavan la igualdad, la diversidad y la unidad. Dijo que la desigualdad económica seguiría causando “desafección y división”.

Es un mensaje contundente para nosotros, porque en la medida que el poder concentre oportunidades para pocos, la brecha seguirá creciendo y será tan grande como la fuerza misma de las mayorías que con poder de elegir podrán cambiar “líderes“ que velando por pocos generan división. Los líderes no deben dividir las naciones que gobiernan, más bien buscar reconciliación, diálogo y unidad entre su pueblo.

Obama manda a creer con la esperanza de que las leyes por sí solas no serán suficientes, que los corazones deben cambiar y pide que se crea como lo hicieron durante su primera campaña. “Sí podemos. Sí, lo hicimos. Sí podemos”.

También dijo que el orden democrático de Estados Unidos está amenazado por una sensación de apatía entre los estadounidenses que no votan o participan en la vida cívica.

Este es otro gran llamado por lo que debemos cambiar, participar e involucrarnos, de lo contrario todo seguirá igual o peor. “Si algo necesita arreglarse, pónganse los zapatos y organícense”. “Si estás decepcionado por los funcionarios electos, agarra unas planillas, busca firmas y postúlate para el cargo. Aparece. Involúcrate. Persevera. A veces, ganarás; otras veces perderás”, indicó Obama.

“Nos volvemos tan seguros en nuestras burbujas que solo aceptamos la información, verdadera o no, que se ajuste a nuestras opiniones, en lugar de basar nuestras opiniones en la evidencia que existe”, señaló.

Los hondureños debemos salir de la burbuja individual y ver que están pasando muchas cosas en el país y que vienen muchos cambios. Por eso, presidente Obama, gracias por sugerir a su pueblo que las más profundas divisiones pueden ser superadas por una población activa y comprometida. Esa sugerencia es un mensaje también para nosotros