Me he fijado en que existe una tendencia clara por parte de los simpatizantes del partido de gobierno a segmentar los comentarios de las personas que no comparten la forma en que el Partido Nacional está gobernando. El principal argumento es aducir que cada crítica proviene del partido Libre, que representa únicamente al 19% de la población hondureña, y eso es totalmente incierto.
Es importante que el partido de gobierno asuma una postura y, por supuesto, que su papel sea dar respuesta a los señalamientos que surgen; ese es el costo de gobernar, esa es la cuota de desgaste, esa es la responsabilidad que asumieron y que deben saber manejar.
En ese sentido, la respuesta no debe basarse en afirmar que quienes no están de acuerdo con la forma en que algunas cosas se están llevando a cabo provienen únicamente del sector de Libertad y Refundación. A menos que solo a los simpatizantes de Libre se les corte la energía con los apagones permanentes y que las personas del censo del resto de los partidos políticos no se vean afectadas por los constantes cortes de energía.
O que, al momento de ir al supermercado, si presento mi censo liberal o nacionalista, los precios de los alimentos tengan un descuento preferencial por mi simpatía partidista. También que, al momento de cargar combustible, exista una promoción especial por mi afinidad partidaria y que solamente la gente de Libre no pueda gozar de ello.
Únicamente así cabría considerar que solo el 19% de la población no aprueba la gestión del gobierno.
Pero no es el caso. Todos los hondureños estamos sintiendo los embates de la ola de inseguridad, del alto costo de los productos y de la falta de oportunidades; no solo ese 19%. Quizá a quienes esto les afecta de manera indirecta es a los nuevos funcionarios que devengan jugosos salarios por representar al pueblo hondureño.
Por encima de segmentar a quienes no están de acuerdo con sus propias políticas, definitivamente debe existir mayor responsabilidad en la forma en que se aborda la crítica y mayor tolerancia para escuchar a todos los sectores, incluyendo ese 19% que tanto se critica.
Finalmente, más allá de este debate sobre el 19% —con algunos sectores siendo críticos y otros, desde el gobierno, ofreciendo explicaciones y valoraciones—, hay algo sumamente importante para el debate nacional: la construcción de opiniones. Esto despierta el interés del pueblo hondureño y fomenta la participación ciudadana.
Sé que no es fácil, pero es necesario. Nos toca estar más atentos y abiertos a las opiniones, incluso a aquellas que son antagónicas a las nuestras.