Pocas corrientes del pensamiento humano han influido tanto y tan negativamente como la llamada ideología de género. Si bien es cierto las bases filosóficas y sociológicas de esta teoría es de larga data, la aplicación al concepto de género es reciente, surgió con mucha fuerza con la contribución de las Naciones Unidas (ONU), en sus distintas conferencias, especialmente la Conferencia de Beijing en 1995, conferencia que si bien es cierto dio aportes importantes a los derechos reproductivos de la mujer, fue el inicio de una discusión con muy poco fundamento científico.
Si la discusión se diera alrededor de los derechos que tiene la mujer en torno a su condición de reproductora de la vida humana, no creo que se daría tanto debate, el problema se da cuando se habla de ideología de género, entendiéndose como tal un sistema de pensamiento de carácter filosófico que interpreta la sexualidad y la afectividad humanas como un hecho puramente voluntario y cultural, prescindiendo de toda influencia de la naturaleza en la conducta humana.
El debate se ha dado entre los que defienden la idea que el ser humano es una construcción enteramente social y los que consideran que es una construcción biopsicosocial. En el primer caso, el ser humano actúa en función de la idea que tiene de sí mismo, en atención a sus deseos y aspiraciones. El sexo está determinado no por cuestiones biológicas, sino por la forma como se percibe cada persona, somos lo que creemos ser y en función de eso actuamos. Esta es una concepción culturalista, si somos lo que creemos ser, la condición del sexo es arbitraria y en consecuencia no hay límites.
Lo anterior es contrario a la idea de que los seres humanos actúan en determinación de ciertas condiciones materiales regidas por leyes naturales y sociales que la misma sociedad refrenda. En esto estriba el debate alrededor de la ideología de género.Las diferencias entre hombre y mujer, según la ideología de género, no están determinadas por cuestiones biológicas, sino por construcciones culturales; de acuerdo con los roles que se les asignen a los sexos.
El significado atribuido a la ideología de género es la supresión de las diferencias entre hombre y mujer, rechazando incluso las diferencias biológicas fundamentales para terminar diciendo que el género es optativo y que depende de la autoafirmación.La explicación culturalista de la ideología de género en sus bases programáticas se fundamenta en una concepción conservadora. No es cierto que este enfoque tenga sus raíces filosóficas en el marxismo.
Karl Marx lo que explicó en sus escritos es el papel de la familia en la reproducción de un tipo de relaciones de dominación y criticó el modelo de familia surgida de las relaciones del capitalismo que vino a desarraigar todas las creencias que hasta aquel momento eran consideradas sagradas.
Bien ha hecho el secretario de Educación, Daniel Sponda al oponerse a los manuales que se implementarían en las escuelas del país, manuales inspirados en una concepción ajena a nuestras tradiciones, en un tema que es esencial en la determinación de la identidad del ser humano.