Columnistas

Guerra contra la pobreza y el desorden

En Honduras la pobreza es insultante, se puede ver y palpar en abundancia en el mundo rural y urbano, lo más triste es que los gobernantes llegan al poder con medidas y estrategias insuficientes o nulas para liberar a este noble pueblo pobre de esta indigna agresión y opresión.

La pobreza en Honduras afecta al 74% de su población, o sea a 7.03 millones, y de estos, el 54%, o sea 5.13 millones, viven en extrema pobreza del total de 9.5 millones de la población total. Estas cifras son consecuencia de los altos niveles de informalidad y de un crecimiento económico no sostenible debido al fuerte incremento de la deuda y la corrupción.

La pobreza tiene muchas dimensiones, pero sus causas son el desempleo, la exclusión social, alta vulnerabilidad de determinadas poblaciones a los desastres naturales, las enfermedades y otros fenómenos que les impiden ser productivas. Entre las distintas manifestaciones de la pobreza figuran el hambre, la malnutrición y muerte por desnutrición; la falta de una vivienda digna, el acceso limitado a otros servicios básicos como el agua, la electricidad, la educación y la salud, en otras palabras, insultante calidad de vida. La pobreza es una situación en la cual no es posible satisfacer las necesidades físicas y psicológicas básicas de una persona. Implícitas son aquellas situaciones en que la falta de medios económicos impide acceder a tales servicios básicos para vivir la vida, como el desempleo o la falta de ingresos.

Honduras es una nación rica, posee importantes y suficientes recursos naturales, pero infelizmente su gente pobre no ha tenido las oportunidades para producir y mejorar su calidad de vida, sea por falta de voluntad política y/o visión o por estar ocupados en la corrupción permisiva de los gobernantes. En cuanto a nuestra agricultura existen numerosos documentos con planes, proyectos y programas de desarrollo agropecuario de los mejores del planeta, pero, el recurso humano relacionado ha fallado, contribuyendo a que el hambre con todas sus expresiones se manifieste, haciendo estragos profundos e irreversibles en nuestra sociedad pobre principalmente rural. La agricultura en Honduras ha venido atravesando desde varias décadas por una situación de deterioro, porque no ha generado suficiente producción agropecuaria, incapaz de crear oportunidades de empleo en el mundo rural, incidiendo directamente en el crecimiento de los índices de pobreza extrema.

Actualmente, las causas de la pobreza, el hambre y el desorden en Honduras son la corrupción, limitado crecimiento económico, reducción de la inversión, desempleo, inseguridad jurídica, violencia, violación a los derechos humanos y fundamentos democráticos, confrontación, intolerancia, autocracia, irrespeto a la Constitución y demás leyes, debilidad institucional y del Estado de derecho, la perjudicial incapacidad administrativa y ejecutiva del aparato gubernamental del Estado. Urgen cambios, hagamos guerra contra la pobreza, el hambre y el desorden. Dios salve a Honduras. Queda planteado.