Determinar la magnitud de la violencia de que son objeto es tarea difícil en un país que sin estar en guerra es violento.
En los últimos cinco años, se evidencia que ser niño, niña, joven y especialmente hombre menor de treinta años es un factor de riesgo para ser víctima de la violencia homicida.
Entre el 2011 y el 2015 han perdido la vida por homicidio 31,417 personas, dentro de los cuales 2,234 son menores de 11 años y 15,350 menores de 30 años y esto es grave porque es el 56% de las víctimas de homicidio. Este grupo poblacional representa un total de 17,584 casos.
Solamente para el 2015 fueron víctimas 2,856 menores de 30 años del total de 5,148 homicidios.
La situación es grave porque la niñez y juventud de Honduras se está perdiendo y sumado a los costos económicos y sociales que representan para el Estado y sus familias, es por ello que esta información debe servir para establecer políticas públicas y estrategias de protección, como refiere la OPS que sean útiles no solo para planificar y vigilar, sino también para sensibilizar a la población, ya que sin información, poca presión puede ejercerse para que las personas reconozcan el problema o reaccionen ante él.
La violencia se produce en el hogar, en la comunidad, y en la escuela. En Honduras son los espacios públicos como las calles, solares baldíos, transportes públicos, entre otros, donde se dan también casos, estos representan un 78.2% del total.
Las organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales de cooperación y la academia han recomendado que se deben establecer estrategias para prevenir y poner fin a todo tipo de violencia contra la infancia y adolescencia, en tanto los gobiernos deben desarrollar acciones interinstitucionales para prevenir la violencia, buscar formas confiables para que los niños y niñas denuncien la violencia que son objeto y se castigue a los responsables; en fin, que se implemente un sistema de protección integral de los derechos de la niñez y adolescencia.
*Coordinadora del Observatorio de la Violencia de la UNAH