Entre los extranjeros: Robert Chamberlain, Luis Mariñas Otero, Mario Rodríguez, y algunos de los aún activos: William V. Davidson, Ralph Lee Woodward, Kenneth Finney, Linda Newson, Bernabé Fernández Hernández. Del género biográfico y la historia política se han diversificado los estudios para incluir lo demográfico, artístico, social, género, étnico, mentalidades, empresarial, militar, urbano, migraciones, la historiografía. Lo económico y agrario aún se encuentran en la infancia, lo que revela que todavía hace falta adquirir técnicas y métodos cuantitativos para el análisis interpretativo.
La Carrera de Historia en la UNAH atrae, como opción profesional, a jóvenes, a quienes damos la bienvenida, recordándoles que las recompensas serán más de carácter intelectual que material. La impartición como asignatura obligatoria en los programas de estudio a nivel superior proporciona al estudiantado al menos una síntesis de la trayectoria histórica nacional.
La preservación, clasificación, indización de los distintos archivos: municipales, eclesiásticos, administrativos, eclesiales, es esencial para conservar y acceder al patrimonio documental nacional, regional, local al igual que la reactivación de revistas especializadas. La labor editorial de Guaymuras, Universitaria, Centro Editor, Subirana, 18 Conejo, ha contribuido a difundir los escritos de los y las colegas. Nuestro reconocimiento. La actualización permanente, el intercambio de experiencias, la asistencia a congresos, garantizan la renovación en cualquiera actividad académica, incluyendo la historia.
En ocasión del día reservado a los y las historiadores nacionales, les envío un solidario saludo, tanto a los residentes dentro del país como aquellos viviendo en el exterior. Y para las y los colegas ya difuntos, nuestra gratitud y reconocimiento por los aportes con que contribuyeron a ensanchar las fronteras del conocimiento histórico, su legado intelectual nos permite agregar un peldaño adicional.
Cuando nosotros lleguemos al final de nuestro ciclo vital, vendrán nuevas generaciones a continuar construyendo ese edificio por siempre inconcluso, sujeto a bienvenidas modificaciones cuando sea necesario. Corona de ciprés y laurel para quienes nos han precedido en la trayectoria existencial.