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Colombia o el largo camino hacia la democracia

Eliécer Gaitán es, a juicio de algunos historiadores colombianos, uno de los líderes más importantes de la historia de ese país. Su muerte en 1948, de forma violenta, provocó lo que se ha dado en llamar el “Bogotazo”, que fueron las protestas del pueblo por el asesinato de su líder.

En la lápida de Gaitán aparece el año de nacimiento (1903), pero no aparece la fecha de su muerte, como muestra de la continuidad de sus ideales de lucha y deseos por una patria próspera.

Desde aquel acontecimiento que le cerró el paso a la democracia, el país entró en una vorágine de violencia que aún persiste y que tanto dolor le ha provocado a los colombianos.

El 19 de junio del corriente año se celebraron elecciones generales para decidir el presidente que gobernará por los próximos cuatro años. El triunfo lo obtuvo Gustavo Petro en representación de una alianza denominada Pacto Histórico, el triunfo de Petro abre un espacio inédito en la historia de Colombia, por primera vez triunfa un dirigente de izquierda.

El proceso electoral llevado a cabo en Colombia, por el cual el exsenador sale electo, es aleccionador para muchos países de América Latina.

El mismo día de los comicios ya se había realizado el conteo completo de los votos, entre las elecciones de la primera vuelta y lo que se llama balotaje fue relativamente corto, apenas de unos 20 días, no se denunciaron fraudes ni actos de violencia.

Todo esto permite valorar el proceso electoral llevado a cabo en Colombia como muy avanzado.

Gustavo Petro, una vez conocidos los resultados en las urnas, prometió luchar por un cambio de verdad, que no traicione a los electores, un cambio que promueva el amor y dejar el odio y el sectarismo atrás, propuso dialogar para generar esperanza a toda la sociedad, prometió un gobierno de la vida que es un gobierno de la paz y de justicia ambiental.

Señaló que su propósito no será destruir la propiedad privada, como sus opositores lo habían señalado, por el contrario, buscará desarrollar el capitalismo, un capitalismo que elimine todas las trabas de carácter feudal, esclavista y extractivista.

En el triunfo de Gustavo Petro se refleja el fracaso de las políticas de ajuste económico aplicadas por los organismos financieros internacionales, recuérdese que Colombia, junto con Chile, son los países donde la privatización de los servicios públicos se llevó a cabo de forma más despiadada en contra de la población; pero también, es el cansancio del pueblo en contra de la corrupción y la violencia generalizada que ha venido sufriendo esa nación por muchos años.

Petro llega al poder con muchos desafíos.

Revertir el desmantelamiento del régimen de pensiones, acceso a la educación gratuita y devolverles la salud pública a los colombianos no serán tareas fáciles e implicará la aprobación de un régimen tributario donde los que más tienen, más paguen; esto va a requerir un esfuerzo extraordinario en una Colombia dividida y confrontada.

Colombia es un país con enormes recursos humanos y naturales, que puestos al servicio de todos sus habitantes, tendrá niveles de progreso y desarrollo incuestionables.