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Cátedra Morazánica

El docente Pablo Díaz, jefe del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional, refiriéndose al prócer y mártir, afirma que el estudio de su visión, misión, trayectoria, debe responder a estas interrogantes: ¿cuál fue su trascendencia?, ¿qué fue lo que propuso?, ¿qué llegó a plantear?

Constituyen preguntas torales que, al responderlas, permiten explicar la importancia y trascendencia del programa de gobierno implementado entre 1829 a 1838, período en que la Revolución Morazanista se implementó.

En 1942, en ocasión de conmemorarse el primer centenario de su ejecución en San José, Costa Rica, el historiador Luis Chávez Orozco, embajador de México en Honduras, pronunció la conferencia intitulada “Morazán, héroe continental”, enfatizando el carácter pionero de las reformas puestas en práctica en la recién independizada colonia española en 1821 y poco después del Imperio de Iturbide en 1823, las primeras vigentes en Hispanoamérica emancipada.

Estas fueron algunas de tales innovaciones, tras la victoria liberal estatal sobre el bastión del conservadurismo, aliado con la jerarquía eclesial y la élite comercial encabezada por la poderosa familia Aycinena.

Separación Iglesia y Estado; abolición de privilegios seculares disfrutados por la oligarquía capitalina a expensas de los provincianos; supresión de la condición jurídica de servidumbre indígena y de los remanentes feudales en el campo y las ciudades; impulsó a las fuerzas productivas y al desarrollo capitalista; propiedad privada, individual, de la tierra; libre comercio con otras naciones a efecto de dinamizar la economía, sumida en el estancamiento derivado de la caída de los precios internacionales del añil, principal producto de exportación; obligatoriedad de la educación pública, de carácter laico y alfabetización masiva de la población; conversión de conventos en escuelas; construcción de un canal interoceánico en Nicaragua, que proyectaría el istmo al comercio y la navegación mundial; apertura de relaciones diplomáticas con países europeos y americanos; secularización de cementerios; expropiación de bienes eclesiásticos; igualdad jurídica de las personas: de súbditos a ciudadanos; juicio por jurados; defensa de la soberanía nacional ante el expansionismo territorial británico y los intentos españoles de reconquista; neutralización de las conspiraciones conservadoras para restablecer el viejo orden de privilegio clasista; mantenimiento de la unidad de los cinco Estados de la unión, amenazados por el separatismo y la tensión entre derechos estatales y federales.

Si este programa de gobierno no logró aplicarse totalmente, debe tomarse en cuenta la penuria de fondos públicos, la inestabilidad política, los conflictos entre los Estados y el poder central, la crisis financiera de la banca londinense y las disputas internas entre los liberales.

Morazán y sus seguidores brindaron sus mejores esfuerzos, energías y talentos para impulsar la modernidad de la Patria Grande. Eventualmente se impuso el localismo y las fuerzas centrífugas más el paso inexorable del tiempo