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Ambiciones derrumban a la 'oposición”

La presunta y cacareada oposición en Honduras, compuesta por dos o tres partidos que presumen decencia exigiendo cambios de todo tipo que nunca concretaron en beneficio de las mayorías, comienza a derrumbarse en medio de sus codicias por chambas públicas y marcados egos dentro de sus organizaciones.

Es bíblico que el “ambicioso por su propia ambición caerá”. Pero este apetito es producto de la ignorancia que provoca la soberbia de todos aquellos que prometen avances siendo seres egocéntricos, excéntricos, perturbados donde sus mentes maquinan cualquier perversidad hablándoles bellezas a las mayorías. Se creen salvadores.

Primero surge el partido Libertad y Refundación (Libre) como la “mejor opción” para derribar las mañas del bipartidismo. Su primera participación en 2009 arrastra miles de electores haciendo soñar a los hondureños que son una “real metamorfosis” estando plagados de políticos oscuros, repletos de picardías en la impunidad de una butaca.

Las reformas políticas develaron el falso rostro de sus altos dirigentes que sin vergüenza alguna dicen que “merecen” cargos, por ejemplo, en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no por la jugosa plaza, sino para echarle ojo a las actas electorales y evitar un fraude en los próximos comicios. Si el pleito son papeletas, ¿pueden trabajar ad honorem?

En Libre urgen más de gangas que de buscar formas para domar la pobreza, el crimen y generar empleos. Solo brincan sacándose la madre cuantas veces desean. No pueden exigir educación ni respeto quienes a lo caballo arman circos necios por doquier. Los Libre alardean 280 mil votos de sus caras elecciones, pero callan el fin de 300 millones de dólares de Petrocaribe.

De remate, surge el candidato anticorrupción creído de impoluto. Riñe el continuismo y no cede el trono. Solo él aspira a todo mientras rocía de insultos hasta a sus mujeres diputadas. Cae en cobardes palabreos públicos sin exponer de manera clara y contundente cómo penará a los corruptos de llegar a ser Presidente. De los liberales y otros ni hablar. “Oposición” más de lo mismo, chupa pisto.

*Periodista