Sitiada se encuentra Honduras por temor al Covid-19.
Ante la alarmante situación, cada día, centenares de personas toman el control de muchas colonias, barrios, aldeas, caseríos y departamentos para evitar el contagio del mortal virus, y la Policía Nacional se presenta para verificar que no existan más personas de mala reputación o que esas tomas de las entradas de esas colonias no estén asociadas con los jóvenes que pertenecen a las maras y pandillas, en las ciudades donde hay más presencia de estas estructuras.
El ambiente ha cambiado radicalmente en las ciudades en cuestión de días.
En la entrada de muchas colonias populares de Comayagüela, como en circuitos cerrados o de complejos habitacionales residenciales, varios funcionarios vestidos con trajes impermeables que les cubren el cuerpo de la cabeza a los pies te disparan con sus termómetros en la frente para medir tu temperatura. Pasan unos segundos mientras mantienen la mirada fija en el aparato y finalmente, si tienes suerte, te dicen que puedes pasar, mientras tanto, otros te bañan el vehículo con aguas desinfectantes, en cambio en las colonias populosas de primas a primeras te dicen que colabores con algo. “Maestro, tire algo ahí para la coca”.
En las normalmente abarrotadas calles de Comayagüela, para ser exacto, en el sector de Bella Vista y la Monseñor Fiallos, apenas se puede andar por la calle principal, aunque este cambio también ha sido gradual. Primero unas cuantas colonias estaban amuralladas por temor a tener contacto con la pobrería, ahora todos y en todas las colonias somos posibles sospechosos de contener el virus.
Es extraño, todavía se ve mucha gente en las calles a pesar de que las medidas están endurecidas.
Una de las cosas que más preocupan a los vecinos de estas colonias es estar contagiado y transmitírselo a sus familiares y amigos.
La pregunta es hasta cuándo estará encerrada Honduras.