Honduras sobrelleva el mero síndrome del edificio enfermo.
La Organización Mundial de la Salud lo ha definido como un conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en estos espacios cerrados. Es un conjunto de molestias y enfermedades originadas en la mala ventilación, la descompensación de temperaturas, las partículas en suspensión, la mala iluminación, los gases y vapores de origen químico y los bioaerosoles, entre otros agentes causales identificados.
El síndrome del edificio enfermo no es un diagnóstico fácil, requiere bastantes pruebas en cuanto a la calidad del aire interior ya que, todo lo que está en el exterior llega a parar a las edificaciones, además de que los elementos con los que se construyó el edificio pueden ser los que estén causando los problemas.
Para poder hacer un análisis exhaustivo es importante involucrar otras aéreas disciplinarias, como expertos en microbiología, expertos en iluminación, ingenieros civiles, etc., y así darle una solución correctiva a los edificios existentes y una solución preventiva a las futuras edificaciones.
Los principios de la construcción sustentable hablan de ocupar materiales para la remodelación o construcción que sean nativos del lugar, de tal manera que no sean transportados por grandes distancias y así evitar su impacto al medio ambiente, cuando se haga algún tipo de remodelación en el caso de estudio se podría aplicar este principio para su ejecución.
Es importante observar las recomendaciones hechas para la reconstrucción de edificios sustentables porque lo primero que debemos construir es el edificio abstracto de la soberanía, de la democracia, de la igualdad de los servicios médicos, de la misma educación sin exclusión.
La finalidad del Estado debe ir mas allá de la demostración del poder, las autoridades competentes deben edificar un verdadero país que en lugar de ser un martirio sea cómodo y tranquilo por largos periodos y así el aprovechamiento sea óptimo en una Honduras libre.