Cartas al editor

El pensamiento platónico

Es menester dirigir la mira en los rieles de la historia de la filosofía para conocer las relaciones y distinciones esenciales de los dos mundos del pensamiento platónico. Platón en su teoría del conocimiento plantea: dirigir la mira al conocimiento sensible y el conocimiento intelectivo.

Estos dos mundos poseen características opuestas, son conocimiento de dos mundos diversos. Uno es el conocimiento del mundo de las cosas, que es el mundo que conocemos con los sentidos: es el mundo de lo mudable, de lo imperfecto, de lo relativo, de lo perecedero. Este mundo se puede expresar por medio de la participación, y el otro mundo es el de las ideas. La imitación es parte de las realidades del mundo ideal libre de ficción, esto puede conducir, milagro de imaginarse, datos sensibles que no se hubiesen presentado en las cosas como cosas, hay que proceder a conocer desde el principio las relaciones fundadas, cosas y las ideas, este pensar en las cosas es por medio de las ideas, no de las cosas en sí. Cuando Platón habla de la imitación habla de cosas pues para él son imitación de las ideas y participación de ellas y reconoce que hay presencia de lo inteligible en lo sensible, que modificará el modo de conocer: en el pensamiento platónico se podía conocer el promedio de la intuición o contacto inmediato en el hiperuranio. Platón procede a aclarar la doctrina de la inmanencia de las ideas en las cosas. Platón observó que el proceso del conocimiento del mundo del constante devenir revela el descubrimiento de lo inteligible en lo sensible. Esto es atribuido a la presencia de un principio inmanente en el mundo. Este principio es el alma del mundo, la cual realiza la síntesis de lo inteligible en lo sensible, el alma del mundo o el alma cósmica o demiurgo o principio racional en las cosas. Hay que abordar nuestra historia con absoluta exactitud y tomarla en su sentido más comprensivo, el equívoco solo es peligroso mientras no se ha aprendido a distinguir y a describir rigurosamente las relaciones heterogéneas y la generalización de algo totalmente distinto (política y economía), Honduras ha sufrido a lo largo de la historia un proceso que ha sido inducido y también condicionado a la dependencia.