Cartas al editor

Duda justificable

En lo que se refiere al posible “tabletazo” que se pudiera estar tramando a lo interno del Consejo Nacional Electoral en la compra de 20 mil tabletas sobrevaloradas en 500 dólares —y que según los precios en el mercado internacional pueden adquirirse a costos mucho más bajos— y ante los antecedentes del asesor internacional del Consejo Nacional Electoral, se puede decir que existe una duda justificable como para suspender dicha compra en aras de evitar un despilfarro del dinero del Estado.

Que algunos diputados duden es la consecuencia lógica y necesaria, pues el asesor internacional se ha visto al parecer cuestionado por recibir beneficios económicos en compras similares, de acuerdo a algunas publicaciones de medios en Costa Rica.

La democracia en Honduras se ha vuelto demasiado onerosa para un pueblo que es burlado cada cuatro años por politiqueros inescrupulosos que buscan acceder a la administración pública solo para su beneficio personal, para ir a hacer movidas en toda oportunidad que se les presenta.

Honduras ya no aguanta tantos actos de corrupción tan descarados como los que se han cometido en los últimos cuatro gobiernos (Manuel Zelaya, Porfirio “Pepe” Lobo, Juan Orlando Hernández (2)) y lo peor de todo es que se han cometido ante la vista y paciencia de las autoridades que se supone defienden los intereses del pueblo.

Con tabletas o sin ellas, el Consejo Nacional Electoral debe responder, y está obligado a garantizar un proceso transparente y limpio.

Hay que tomar muy en serio la advertencia que hizo el enviado especial de Estados Unidos para el Triángulo Norte de Centroamérica, Ricardo Zúniga, sobre la corrupción que le arrebató a Honduras tres mil millones de dólares durante la pandemia, y agregó que “se convierte en una pérdida dolorosa si se toma en cuenta que esos recursos podrían ser invertidos en desarrollo social”, y subrayó que “un resultado (electoral) incierto (fraude) este año sería devastador para la economía de Honduras”.