Cartas al editor

Derecho a la protesta

El pasado 9 de abril, nuevamente la autonomía fue violentada en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) luego que elementos de la Policía Nacional la bombardearon con gases lacrimógenos que lanzaron desde helicópteros que sobrevolaron Ciudad Universitaria. A los uniformados no les importó la vida e integridad física de
las personas.

El derecho a la protesta es un derecho fundamental de los hondureños que debe ser respetado por el Estado, y con más razón cuando está motivada por problemas económicos, sociales y políticos que atraviesa el país y que por afectar a la población se convierten en temas de interés nacional.

Por realizar protestas que evidencian el malestar ciudadano y por no llamarse al silencio, injustamente los estudiantes son llamados vagos, vándalos, delincuentes, sinvergüenzas y con otros términos que pretenden evitar neutralizar el reclamo legítimo.

Lamentablemente hay cierta división del estudiantado que alimentan algunos medios de comunicación y hasta los mismos estudiantes, que se hacen de la vista gorda ante los problemas del país, mostrando más su incomodidad por las manifestaciones y no por el alza del 11% al servicio de energía eléctrica.

Pero también es importante que para poder alzar la voz y tener más beligerancia, como estudiantes optemos por más orientación jurídica y una nueva y buena forma de protestar de manera pacífica y más organizada para no sufrir fuertes consecuencias en la academia; el malestar expresado por los ciudadanos afectados por el tráfico, las pérdidas económicas incuantificables de los negocios de los alrededores también son reprochables.

Claro está que la autonomía respalda el derecho de los estudiantes a manifestarse, pero sin afectar a terceros.

Como joven perteneciente a la generación actual, invito a la juventud de hoy a hacer la diferencia. Que siempre permanezcan firmes y fuertes, evitando que esas ganas de triunfar se agoten.

El futuro del país depende de nosotros..