A 19 días del mes de enero, y en las condiciones precarias en que se encuentra el país, quienes seguimos pagando las consecuencias de la mala administración somos el pueblo.
Aumentaron los precios de casi todo, la energía, la comida, la gasolina, que sube todos los lunes, y en algunos lugares subió también el precio del mototaxi; las personas que van a ser despedidas porque se les termina el contrato con el viejo Gobierno están exigiendo seguir trabajando y un contrato de permanencia; están en huelga los dentistas, los maestros Proheco, los médicos, que estuvieron en primera línea y que muchos ya han sido despedidos, y hasta los miembros de Libre que no han llegado al poder tienen disputas internas, en fin.
Por tanto, el panorama para que la situación mejore con cada uno de estos sucesos cada día se va opacando, pues las perspectivas pueden ser varias.
La primera, que las asociaciones se están aprovechando de la coyuntura, pues al Gobierno saliente no le tenían la confianza necesaria para exigirle sus derechos, o que simplemente están siendo oportunistas presionando al Gobierno ajeno, para desde ya irlo haciendo quedar mal, las contiendas políticas siempre están dando pelea.
Es probable que también el intento de crear incertidumbre para hacer perder credibilidad al Gobierno entrante esté siendo un éxito, pues la división a lo interno del mismo está dando como resultado que algunos analistas digan desde ya que ya enterraron el partido -divide y vencerás-, pues muchos de los candidatos que los eligió el pueblo porque querían un cambio están demostrando que son más de lo mismo y que la palabra y el acuerdo que se firmó para ellos no tiene validez. ¿Dónde queda el honor?
Al parecer, a muchos les está quedando grande el que les llamen padres de la patria, pues priman más los intereses personales que de país, desde allí comenzaron mal.
Aumentaron los precios de casi todo, la energía, la comida, la gasolina, que sube todos los lunes, y en algunos lugares subió también el precio del mototaxi; las personas que van a ser despedidas porque se les termina el contrato con el viejo Gobierno están exigiendo seguir trabajando y un contrato de permanencia; están en huelga los dentistas, los maestros Proheco, los médicos, que estuvieron en primera línea y que muchos ya han sido despedidos, y hasta los miembros de Libre que no han llegado al poder tienen disputas internas, en fin.
Por tanto, el panorama para que la situación mejore con cada uno de estos sucesos cada día se va opacando, pues las perspectivas pueden ser varias.
La primera, que las asociaciones se están aprovechando de la coyuntura, pues al Gobierno saliente no le tenían la confianza necesaria para exigirle sus derechos, o que simplemente están siendo oportunistas presionando al Gobierno ajeno, para desde ya irlo haciendo quedar mal, las contiendas políticas siempre están dando pelea.
Es probable que también el intento de crear incertidumbre para hacer perder credibilidad al Gobierno entrante esté siendo un éxito, pues la división a lo interno del mismo está dando como resultado que algunos analistas digan desde ya que ya enterraron el partido -divide y vencerás-, pues muchos de los candidatos que los eligió el pueblo porque querían un cambio están demostrando que son más de lo mismo y que la palabra y el acuerdo que se firmó para ellos no tiene validez. ¿Dónde queda el honor?
Al parecer, a muchos les está quedando grande el que les llamen padres de la patria, pues priman más los intereses personales que de país, desde allí comenzaron mal.