El coordinador general del Gobierno, Jorge Ramón Hernández Alcerro, anuncia que será fortalecido nuestro servicio exterior, abriendo agencias de protección para nuestros compatriotas migrantes que transitan por México con rumbo hacia Estados Unidos. Adicionalmente informó que en Estados Unidos se ha puesto fin a los cobros –arbitrarios e ilegales-, de que han sido victima las y los hondureños residentes en esa nación, por parte de funcionarios consulares. También declaró que se reducirá el número del personal supernumerario existente en nuestras representaciones diplomáticas y consulares. Reconoció que Honduras cuenta con un servicio exterior “muy debilitado” y, agregamos nosotros, desprestigiado por actos reñidos con la honestidad y la moralidad, salvo honrosas excepciones. Deben cesar, de una vez por todas, los malos tratos e irrespetos recibidos por nuestros compatriotas cuando requieren de servicios consulares, al igual que los horarios limitados de atención que impiden agilizar trámites rutinarios.
Ojalá nuestros diplomáticos siguieran el ejemplo del recién nombrado embajador de Honduras en Taiwán, Rafael Sierra Quesada, quien al ser entrevistado por este diario declaro: “No pretendo andar en fiestas y cocteles, sino fortalecer relaciones para atraer empleo, inversión y divisas para Honduras. (EL HERALDO, 14 febrero 2015).
Únicamente mediante la inversión de la iniciativa privada se puede generar empleo y enfrentar exitosamente el combate a la pobreza. Se requiere entonces promover la imagen del país, sus potencialidades, su ubicación geográfica clave por su cercanía al principal mercado consumidor del mundo, con una mano de obra que fácilmente asimila nuevas destrezas y técnicas. Adicionalmente, entablar contactos comerciales y culturales con las naciones ante las cuales contamos con embajadas y/o consulados, todo ello con el propósito de atraer flujos de capital que diversifiquen las actividades económicas y las exportaciones nacionales.