Con el bipartidismo somos o éramos, liberales o nacionalistas, ahora nueve partidos demuestran que urgimos de un líder que tome decisiones y mantenga posiciones.
Nada aprendimos en 32 años “democráticos” ni de las experiencias foráneas que por luchas de poder entre los partidos constituidos surgieron populistas ignorantes e incapaces que engañaron y sometieron a sus pueblos. Los “oligarcas revolucionarios” corruptos mandan sin gobernar. Cuba, 50 años deprimida. Venezuela aplaude a un cretino que ve al difunto Chávez como pájaro y lo columbra como “Cristo redentor latinoamericano” y otras estupideces que repite la hija del “león del liberalismo” que logró de su partido lo que no era y mal tiene.
Sostengo que los dirigentes del bipartidismo son responsables de nuestro atraso como nación. Nunca hubo entre ellos oposición cívica sino cínica al atribuirse éxitos y achacarse fracasos. Hicieron ambos, siempre lo mismo, ninguno fue la diferencia, se quedaron en el ostracismo anacrónico de la politiquería no superada del chisme, el chiste y la maldita corrupción; es entonces cuando aparecen otros partidos dizque para fortalecer la democracia y caen en los vicios ancestrales de criticar sin efecto y acomodarse con afecto y dentro de estos clubes políticos reaparecen los que ya estuvieron gracias al bipartidismo que ahora atacan y del que sacaron carretillas repletas de dinero haciendo uno de los gobiernos mas corrutos y dañinos que hemos sufrido.
Por eso y por violadores de la constitución fueron defenestrados, pero regresaron por la impunidad brindada por el gobernante del partido otrora oposición y fingiendo demencia insultan la inteligencia con su proverbial desvergüenza vanagloriándose de lo que nunca hicieron minimizando su oficio de corruptos y probada incapacidad. He escuchado al ex prófugo y ahora libre refundidor decir que el bipartidismo es obsoleto y conservador. Patea el pesebre y la cruz de su parroquia.
Ese conservadorismo lo hizo presidente y le permitió hacer y deshacer contra la patria que lo parió. Así de sencillo. ¿Quién era y que tenía?, lo único que mantiene es su imprudente incompetencia. El bipartidismo ha fallado al no escoger dirigentes diligentes e inteligentes. Los farsantes en el poder olvidan al pueblo mintiendo a mansalva.
No se enteran que Honduras ya no es la misma, no más vivas a Carías ni a Rodas, nuestra juventud exige atención y no puede vivir del pasado que es pintarrajeado para que continúen aceptando las promesas incumplidas. No entienden que necesitamos urgentemente un cambio de liderazgo congruente con el tiempo que vivimos y no que siga en el destiempo que es rechazado por el pueblo que piensa, siente y disiente.
Nuestra bipolaridad política tiene una izquierda fracasada cercada por los intereses del poder y una derecha pasmada cerrada por los grupos de poder. Unos reciben entrenamiento y financiamiento los otros se enfrascan en enfrentamiento y distanciamiento favoreciendo a los que amenazan con volver. En la derecha se dividen y rompen la madre por temor al cambio. El peligro existe, solo los torpes políticos no lo ven. Cuando los marginados bajen del cerro los poderosos serán los emigrados y el pueblo seguirá derrotado.
Busquemos el centro medio que medio nos centre con decisiones y acciones que urgen para no arrepentirse