El embajador de Estados Unidos en Australia desmintió este jueves que su país quiera la extradición de Julian Assange, el fundador del sitio web WikiLeaks, que en 2010 irritó a Washington al publicar miles de cables diplomáticos confidenciales.
La justicia británica rechazó el miércoles la apelación presentada por Assange, de nacionalidad australiana, contra su extradición a Suecia, que lo reclama para juzgarlo por cuatro supuestos delitos de agresión sexual.
Sin embargo, sus abogados obtuvieron un aplazamiento de dos semanas para la aplicación de la sentencia, para poder solicitar formalmente una reapertura del caso por 'una cuestión de procedimiento'.
Sus partidarios, y entre ellos su madre, temen que su partida a Suecia sea el primer paso antes de una extradición a Estados Unidos.
El embajador de EE UU en Australia, Jeffrey Bleich, afirmó que no es el caso. 'No es algo que preocupe a Estados Unidos. No está interesado en ello', dijo el embajador al canal ABC en una entrevista difundida este jueves.
'Y francamente, si se encuentra en Suecia, la relación de extradición es menos fuerte que la que hay entre Estados Unidos y el Reino Unido', añadió. 'Así que creo que es una historia inventada', remachó.
Aunque admite haber mantenido relaciones sexuales consentidas con las dos denunciantes, Assange sostiene desde el principio que el caso está políticamente motivado por la difusión en su web WikiLeaks de decenas de miles de cables diplomáticos estadounidenses confidenciales y documentos secretos de las guerras de Irak y de Afganistán, lo que indignó a Washington.