El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) auditará el 100% de las urnas en la elección presidencial del domingo, ganadas por el oficialista Nicolás Maduro, lo que fue considerado por el opositor Henrique Capriles como un triunfo aunque no implique el recuento voto a voto.
'Hemos acordado en el marco de lo permitido en la norma electoral ampliar la auditoría de verificación ciudadana (...) para realizar la auditoría sobre el 46% de la cajas de resguardo que no fueron auditadas el día de la elección', dijo la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, en rueda de prensa.
La presidenta del CNE explicó que, para que la auditoría abarque el 100% de las cajas que resguardan los comprobantes físicos que emiten las máquinas por cada voto electrónico, se seleccionará 'una muestra' del 46% de las que no fueron auditadas el mismo domingo en un proceso que durará 30 días.
Esto no implica el conteo del 100% de los votos, como pretendía Capriles, quien perdió las elecciones por un estrecho margen de 1.8 puntos porcentuales y desconocía los resultados de la votación por considerar que hubo irregularidades.
'El comando Simón Bolívar - comando de campaña de la oposición- acepta lo que el CNE en cadena de radio y televisión ha anunciado al país. Vamos a estar ahí en la auditoría', dijo Capriles en una rueda de prensa tras el anuncio del CNE.
'Nosotros consideramos que en esas 12,000 cajas (que finalmente se abrirán en la auditoría) están los problemas, perfectamente nosotros podemos demostrarle al país la verdad', dijo el opositor, que también 'felicitó' a sus seguidores por haber 'luchado' para que se diera esta decisión del CNE.
Maduro asumirá la presidencia de Venezuela el viernes con la presencia de delegaciones de más de unos 20 países.
La víspera, el Tribunal Supremo de Justicia dijo que en el país no existía el conteo manual de votos.
'Con la muestra que se presenta yo creo que tengo el universo de electores necesario para llegar a donde yo quiero', dijo Capriles.
'Yo quiero demostrar... que la diferencia que existe no le da la victoria a Maduro en términos de votos', señaló el opositor en un mensaje a la prensa desde su comando de campaña.
El último reporte de la autoridad electoral señaló que con 99.12% de los votos escrutados, Maduro obtuvo 7,563,747 sufragios o el 50.75%, y Capriles 7,296,876 votos o 48.98%. Hay por lo tanto entre ambos una diferencia de 266,871, de más de 14,800,000 sufragios emitidos.
Pidió a sus seguidores no caer en provocaciones y no realizar actos de 'anarquía'.
La funcionaria electoral dijo que se auditarán un promedio de 400 cajas por día y el inicio del proceso será anunciado la próxima semana.
'Estamos donde queremos... los papelitos se cuentan, se abre la caja y usted cuenta... después el acta y después cuaderno de votación... de eso se trata', dijo el opositor.
Capriles sostiene que él ganó la elección presidencial y advirtió que no reconocerá la victoria de Maduro hasta que se realice un recuento total de la votación.
Maduro, heredero designado del fallecido presidente Hugo Chávez, dijo la víspera que acataría cualquier la decisión del Consejo Nacional Electoral.
'Esta decisión ha sido tomada atendiendo una situación evidentemente particular y en ningún caso debe ser interpretada como escrutinio alguno', dijo la titular del consejo electoral.
Dijo que la auditoría se realizará en presencia de técnicos designados por los comandos de campaña de los candidatos a la presidencia.
'El poder electoral toma esta decisión en aras de aportar a un clima de armonía entre venezolanos y venezolanas, pero también para aislar a los sectores violentos que buscan irresponsablemente lesionar la democracia', añadió Lucena.
Para la elección se instalaron poco más de 39,000 mesas de votación.
La decisión del CNE ocurre un día antes de que Maduro asista a una ceremonia en la Asamblea Nacional para juramentarse como presidente, aunque sin la presencia de los legisladores de la oposición.
'Este gobierno sigue ejerciendo su gobierno hasta que aquí se resuelva esto', dijo Capriles. 'Es una historia por capítulos', añadió.
Maduro se encontraba al momento del anuncio en Perú, a donde acudió a una reunión extraordinaria del bloque del Unasur que abordaría la situación post electoral en Venezuela.
Antes de viajar, arremetió de nueva cuenta contra la oposición, a quienes acusó de conspirar en su contra y advirtió que será un mandatario de 'mano dura' contra hechos que considere golpistas.
'Yo no voy a ser un presidente débil', dijo Maduro antes de partir hacia Lima. 'Yo voy a ser un presidente de mano dura con el golpismo, con lo mal hecho, con la ineficiencia, con la corrupción, con los golpistas', añadió el presidente electo que ha acusado a la oposición de planear un golpe de Estado.