La generación de empleo, el
combate al alto costo de la vida y la guerra contra el crimen son los pilares en los que el precandidato liberal Yani Rosenthal basará su gobierno.
A continuación algunas de las ideas que este político y empresario anhela para el país y que compartió con EL HERALDO:
1. En caso de ser electo, ¿seguiría usted las pautas marcadas en el Plan de Nación? En caso de ser electo estaría de acuerdo en cumplir los grandes objetivos del Plan de Nación. Estos grandes objetivos son obviamente aquellos a los que los hondureños aspiran: tener un país más prospero; con más generación de empleo, que usted pueda combatir al crimen y la inseguridad. Que haya un costo de la vida que pueda ayudar a los hondureños y que se reduzca la pobreza.
Lo que cambia es la forma de alcanzar los objetivos. Creo que todos los hondureños y todos los políticos sabemos lo que queremos. Lo que cambia es el cómo vamos a llegar a ese punto.
En ese sentido, no estaría de acuerdo en que haya un plan de nación que nos diga cuáles son exactamente los planes que vamos a seguir y cuáles son los mecanismos a seguir. Porque si eso es así, ¿para qué vamos a elegir a un nuevo presidente cada 4 años?
Cada presidente debe plantearle y proponerle al pueblo cuál es la forma en que él va a alcanzar los objetivos que él se está fijando como presidente. Pero esa forma de alcanzar los objetivos tiene que ir cambiando cada 4 años.
2. ¿Cómo piensa resolver usted los problemas del país de acuerdo con su plan de gobierno? Nuestro plan de gobierno está basado en tres grandes pilares: un pilar de generación de empleo, un pilar de combate al alto costo de la vida y un pilar de combate al crimen y la inseguridad.
Además, un eje transversal de combate a la corrupción.
La razón por la que nosotros nos centramos en estos 4 grandes temas es porque pensamos que es bien difícil que en 4 años podamos derrotar todos los problemas de Honduras.
Por supuesto, vamos a tratar de avanzar en los temas de la educación, la salud, la familia, niñez, equidad de género, etc. Sin embargo, no creo que podamos resolver todos los problemas en 4 años.
Si cada presidente (lo hubiera hecho) desde 1982 que empezó la democracia hasta el 2012, tendríamos resueltos 30 grandes problemas. La verdad es que no tenemos resuelto ninguno. Por eso nos estamos enfocando en estos pocos problemas para poder resolverlos de verdad.
3. ¿Es usted un político distinto a lo que hemos podido tener en Honduras anteriormente? Yo soy un candidato que ha venido haciendo una
carrera política. He pasado por cada uno de los pasos dentro de las autoridades del partido, como ministro de la Presidencia y como diputado en el Congreso Nacional.
El pueblo debe evaluar qué es lo que cada uno de nosotros ha logrado en los cargos en los que ha estado. Si ha servido correctamente, si ha sido corrupto o no, y si ha logrado ser efectivo en sus funciones.
En ese sentido, soy un político que me he esforzado por cumplir. Cada vez que he sido llamado para servir he dejado al lado mis funciones en el sector privado y he venido a servir al país. He estado dispuesto a servir. He tratado de hacerlo con honestidad y con eficiencia.
Espero poder ser un político distinto a los demás porque soy un político que tiene conocimiento tecnócrata, si quiere llamarlo así, pero siempre con conocimiento político y con habilidad para poder enfrentar los problemas políticamente.
4. ¿Considera usted que la política es una profesión? Considero que se deben perfeccionar las habilidades políticas. Y que debe haber un proceso de aprendizaje. A su vez, una persona que aspire a ser presidente debe pasar por varios cargos. Creo que nadie debería aspirar a ser presidente si no ha estado en el Congreso Nacional, no ha estado en el Poder Ejecutivo, si no ha estado entre las autoridades de su partido, y que en cada una de esas posiciones aprenda sobre esa parte política para poder tener conocimiento.
Es necesario, primero, porque para alcanzar la presidencia de la República se ocupa representar un partido. Si no se entiende como funciona un partido, solo se estaría utilizando al partido para alcanzar la presidencia, en lugar de
realmente representarlo.
Segundo, si va a ser un presidente de la República, debe saber cómo funciona la administración pública. En consecuencia, debe haber sido miembro de esa administración pública y estar metido en la entraña de la misma, para entender qué es lo que no funciona y qué es lo que impide que se sigue adelante.
5. ¿Cuál es la diferencia entre un experto en asuntos públicos y un político y cuál debe ser la relación entre ellos? Se ocupan los expertos en asuntos públicos para que la administración pública haga sentido. Para que sea eficiente y no haya despilfarro, corrupción, y no ha haya una normativa excesiva que impida que la población pueda prosperar.
Y se ocupa al político también. Porque el político es el que tiene las habilidades para poder encontrar los consensos, para poder lograr que la población pueda obtener puntos de encuentro donde pueda tener una política pública para ser respaldada por todos. Y se ocupa al político también para resolver los conflictos. Porque los políticos son los que tienen esas habilidades de negociación, consenso, compromiso, de poder encontrar los puntos donde todos podamos llegar a un acuerdo.
6. ¿Qué piensa usted de la “gestión por resultados” en la política? Yo hice un sistema de administración por resultados en la administración interior. Lo adapté de un sistema que se utiliza en la empresa privada
que se llama “balance score card”, o “anotador balanceado” en español.
Lo trajimos al sector público con indicadores puntuales para poder medir los resultados de cada uno de los ministros y de cada uno de las instituciones públicas. En un momento la prensa comenzó a decirle Torquemada a la persona que trabajaba conmigo midiendo los indicadores, porque decían que nosotros teníamos una inquisición, estábamos aplazando a los ministros y que los sacábamos.
Esto ocurrió porque el Presidente tomó la decisión de utilizar el sistema, y que quien no cumplía con su requisito que lo cambiara. Fue controversial, pero fue efectivo. Hizo que la gente se pusiera
a trabajar. Tenga la seguridad que si llego a ser presidente, vamos a volver a implementar ese sistema que tuvo tanto éxito en esos dos años.
7. ¿Cómo financia usted su campaña política? Hasta ahora, principalmente, he financiado mi campaña con fondos de mi propia familia. Sin embargo no he gastado grandes cantidades. Ha sido una campaña relativamente económica, podríamos ser así. No ha habido un gran gasto de movilización, de grandes concentraciones.
Los diputados y los alcaldes han aportado alguna parte de los recursos cuando hacemos concentraciones en los departamentos. Ahora viene la parte de la publicidad. Si tenemos contribuciones de personas particulares vamos a reportarlo.
8.
Ser presidente de un país que atraviesa los problemas que actualmente enfrenta Honduras es posiblemente uno de los trabajos más complicados del continente. ¿Por qué quiere usted ser presidente? Mire, he viajado por todo el país y he platicado con miles de hondureños. Con madres y padres de familia, con maestros, con enfermeras y con policías.
Quiero ser presidente para representarlos a ellos. Para darles oportunidades. Eso es todo lo que los hondureños piden.
Y quiero darle a todo hondureño la oportunidad que se merece.
Lo que falta en Honduras es un gobierno que deje de entrometerse en el camino de los hondureños. Un gobierno que ayude, en vez de estorbar.