Honduras

Velan a dos reos en las afueras del penal

Todavía queda uno de los 361 cadáveres que dejó el incendio en el reclusorio.

23.03.2013

En una carpa montada en las afueras del centro penal de Comayagua fueron velados, por unas horas, dos de los tres cadáveres de los reos que se quemaron en el incendio del reclusorio y que permanecían en la morgue de la capital.

Los restos de los fallecidos fueron reclamados por los miembros del Comité de Familiares de las Víctimas, con la finalidad de darles cristiana sepultura.

Las lágrimas que recibieron de parte de sus deudos el resto de los 358 cadáveres, ya enterrados, les fueron negadas a los dos fallecidos que fueron sepultados por extraños, en el cementerio de Comayagua, luego de que nadie reclamara sus cuerpos inertes.

De acuerdo con las autoridades de Medicina Forense, ambos cuerpos quedaron calcinados en su totalidad.

El presidente del Comité de Familiares del incendio del penal, Geovany Vásquez, manifestó que los cuerpos que recibieron no fueron identificados, pero sí se sabe que murieron en el incendio.

“Retiramos dos cuerpos en calidad de desconocidos porque debido al estado en que quedaron no se logró identificarlos, pero aún queda pendiente el cuerpo de José Adonay García, que por motivos de documentos no lo pudimos traer”, dijo Vásquez.

El entrevistado aseguró que estuvo presente desde que sacaron los restos de los privados de libertad hasta que fueron puestos en los féretros en un vehículo del Ministerio Público.

El cadáver que falta por sepultar podría ser entregado después de Semana Santa, según informaron los miembros del comité.

Acompañamiento

Uno de los presentes en el fugaz velatorio fue Roberto Carlos Yánez, quien dijo que quizás uno de los cuerpos sea el de su hermano Evelio Yánez, ya que se encontraba en el penal al momento del incendio pero nunca se logró identificar su cadáver.

“Desde que sucedió el incendio no volvimos a saber de su cuerpo y ojalá fuese uno de los cuerpos que están en estos ataúdes para enterrarlo de manera digna”, dijo Carlos.

A eso de las 4:30 de la tarde, los féretros fueron trasladados hacia el cementerio municipal, donde con anticipación se habían perforado las fosas para depositar los cadáveres.

Los predios donde se sepultaron fueron donados por las autoridades de la alcaldía.

Tragedia

El 14 de febrero de 2012 se registró una de las tragedias más crueles en la historia de Comayagua, al momento en que 361 personas que se encontraban recluidas en el centro penitenciario de la comunidad murieron calcinadas. Unos cinco módulos de la granja penal fueron abrazados por el siniestro donde se encontraban los privados de libertad, sin que lograran escapar de entre los barrotes que les impedían circular de forma libre.

Los cadáveres de las víctimas fueron entregados en semanas posteriores; unos fueron sepultados meses después debido a la entrega de los cuerpos fue lenta. Al final quedaron tres cuerpos por identificar, los que en un principio se informó que serían reconocidos mediante las pruebas de ADN, pero en las últimas horas fueron entregados como desconocidos.

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