El precandidato del movimiento Salvemos Honduras, Ricardo Álvarez, declaró que a estas alturas de la competencia electoral “no nos vamos a dar el lujo de caer en las trampas de los adversarios”.
Lo dijo en relación a la campaña de ataques provenientes de terceras personas pertenecientes al movimiento Azules Unidos.
Un miembro de Salvemos Honduras ha sido recusado por los seguidores del presidenciable nacionalista Juan Orlando Hernández, por ser subgerente de Hondutel y a la vez miembro observador del proceso de transmisión de resultados electorales el día de las elecciones.
No es correcto que se dude de la honorabilidad de personas que han demostrado ser profesionales en su campo, señaló Álvarez.
Indicó que este tipo de actitudes es producto del nerviosismo que cunde “entre nuestros hermanos nacionalistas al darse cuenta de que ganaremos las elecciones del 18 de noviembre con una ventaja mayor de 15 puntos sobre el más cercano de los precandidatos”.
Según Álvarez, el 18 de noviembre ganará las elecciones del partido Nacional con una ventaja de más de 200,000 votos. Las diferentes encuestas realizadas en las últimas semanas indican que ganará ampliamente el proceso electoral interno del partido Nacional.
Apuntó que con el apoyo del expresidente Ricardo Maduro, el triunfo será más contundente, pues el nacionalismo le guarda un gran respeto al exmandatario, que fue quien mejoró la situación económica de Honduras e impuso la política de cero tolerancia a la delincuencia.
Dijo que después de las elecciones espera el apoyo de los demás aspirantes.