Honduras

Rafael Alegría: Libre no llenó las expectativas

Dirigencia de Libre admite que no se logró objetivo de ser la mayor fuerza política del país. Manuel Zelaya celebró la noche del domingo el triunfo de Xiomara Castro, quien no compitió con nadie.

07.04.2014

La participación de Libre en este proceso electoral interno es vista como un fracaso hasta por los propios dirigentes de este instituto, quienes reconocen paladinamente que la votación no reunió las expectativas planteadas.

Y es que este partido, que aseguraba aglutina a millones de hondureños, podría tener en los resultados finales cifras entre 400,000 y 500,000 votos.

La cifra resultaría insuficiente para incomodar siquiera a los partidos tradicionales, Liberal y Nacional, quienes en el proceso mostraron su pujanza y crecimiento.

Y es que los resultados, además de ser pobres, muestran que la izquierda sigue siendo minoría en relación a las fuerzas de derecha representadas en los partidos tradicionales y en los nuevos partidos que se suman de ahora en adelante al proceso general (Alianza, PAC, Faper, DC, Pinu).

El dirigente campesino y precandidato a diputado de Francisco Morazán, por la corriente Frente de Refundación Popular (FRP), Rafael Alegría, cree que los resultados de los comicios distan muchos de las proyecciones que se tenían.

Por eso remarca que “no llenamos las expectativas que esperábamos”.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) reportó que Libre obtuvo 350 mil votos, al cierre del tercer corte realizado mediante el sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP).

La proyección de los dirigentes es que este nuevo partido superaría a los denominados partidos tradicionales, Liberal y Nacional.

“Es lamentable lo que pasó, cuando uno iba a votar y ver las urnas vacías de Libre, y ver que el Partido Liberal haya sacado esa gran cantidad de votos”, deploró Alegría.

El dirigente consideró que muchas personas simpatizantes a Libre se quedaron sin votar porque el Registro Nacional de las Personas (RNP) no emitió las identidades.

Estos pobres resultados se dieron pese al ambiente favorable que existió para Libre, desde el hecho de que no sufrieron el desgaste de las luchas internas porque ni siquiera hubo opción para que Xiomara Castro disputara la candidatura con otro personaje.

Benedicto Santos, apoderado legal de Libre, justificó que se presentaron algunas limitantes que impidieron lograr el millón de votos, como por ejemplo, que no se pudo costear el desplazamiento de algunas personas a los centros de votación, esto pese a que el voto es domiciliario, es decir, cercano a la residencia del elector.

Esto dista de lo afirmado por los propios dirigentes, quienes en campaña afirmaron que Libre no movilizaba ni pagaba activistas, porque cada quien lo hacía con sus propios recursos.

Además, hace suponer que las manifestaciones callejeras de Libre en realidad no tenían los millones de asistentes que sus dirigentes afirmaban tener.