Honduras

Proyectos para familias pobres con sello de religioso cubano

Más de 25,000,000 de lempiras se han invertido en proyectos de vivienda financiados bajo la coordinación de la organización que dirige el padre Alejandro López Tuero.

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29.11.2012

A menos de siete años de haber llegado al país y a escasos dos años de haber sido ordenado sacerdote en la Catedral de Choluteca, el padre Alejandro López Tuero fundó su primera obra social para la comunidad.

Se trató del dispensario parroquial, que a la fecha se ha convertido en un hospital general, con tres quirófanos, laboratorio, servicio de rayos X, consulta externa, emergencias, y varias especialidades.

El centro es conocido como clínica San Francisco de Asís, ubicada en la sultana del sur, donde se atienden a pacientes de escasos recursos económicos.

La clínica tiene un programa de salud rural para atender a pacientes de aldeas y caseríos. Cada año se llegan a la clínica brigadas de especialistas voluntarios de Estados Unidos, España y Canadá.

En la actualidad cuatro cirujanos y una anestesista se encuentran en la zona para realizar varias intervenciones quirúrgicas.

Este mismo grupo de profesionales de la medicina realizó unas 150 operaciones en 2011.

Con el transcurrir de los años el sacerdote abrió una factoría de muebles de madera, luego una maquila de sillas tejidas con mimbre.

También una escuela nocturna, un jardín de niños, el primer instituto de capacitación técnica, una escuela agrícola y una tienda por departamentos.

Estos proyectos se convirtieron en programas que subsidiaron a otras obras de ayuda social en la comunidad.

Organización

En 1973 el sacerdote de origen cubano fundó una fábrica de guantes de trabajo conocida como Guantes San José Obrero.

De forma posterior surgió la Asociación San José Obrero, (ASJO) la cual logró la personería jurídica el 5 de mayo de 1974.

Por medio de la organización han surgido decenas de proyectos de beneficio para las personas pobres de la zona, así como la apertura de empresas generadoras de empleo para hombres y mujeres de la comunidad.

En 2011 a través de donaciones se entregó 1,473,069 lempiras a instituciones públicas y privadas, escuelas y personas necesitadas de la zona sur.

En lo que va de 2012, debido a la crisis, las ayudas han reducido, pero pese a ello, según el padre López Tuero, se han donado 265,291 lempiras.

“El carisma de la Asociación San José Obrero no es la beneficencia, sino la promoción social, es así que nuestra misión no es hacer donaciones, sino crear pequeñas empresas para generar empleo”, dijo el religioso.

Plazas

En la actualidad, por medio de las fábricas que coordina el sacerdote, se brinda empleo a unas 120 personas.

La generación de empleo se ha reducido de forma significativa en los últimos años debido a la crisis económica que azota al mundo, de acuerdo con el entrevistado, pero se ha tratado de mantener las empresas.

Survivienda

La ayuda financiera y de materiales de construcción también han formado parte de la organización que creó el sacerdote.

Este proyecto nació ante la necesidad de las familias de contar con una vivienda digna, reconoció.

En los inicios se logró un préstamo a intereses bajos de 500,000 lempiras con el Instituto Nacional de la Vivienda (INVA) y así se creó Survivienda, en 1981.

En aquel momento se realizaban préstamos fiduciarios en materiales o en efectivo para mejoramiento o construcción de vivienda a quienes tenían dos avales que garantizaban el pago del préstamo.

Con este proyecto se lograron completar 6500 préstamos a unas 6000 familias.

A la fecha se han construido siete proyectos residenciales, entre ellos las colonias La Esperanza, ubicada en Namasigüe, con 40 casas; la Monseñor Marcelo, con 104 viviendas; María Milagrosa, con 85 casas, y la Virgen de Suyapa, con 52 residencias.

También La Chaparrosa, con 24 casas; San José del Canadá, con 76 casas, y la Cristo de Esquipulas, con 50 viviendas.

El proyecto Cristo de Esquipulas aún no se concluye, pues aún queda un terreno urbanizado para construir unas 250 casas con el apoyo financiero de Fundación para el Desarrollo de la Vivienda Social Urbana y Rural (Fundevi).

“Son 431 familias que viven en soluciones habitacionales construidas por la Asociación San José Obrero, además de las 6000 familias beneficiadas con los préstamos”, agregó.

Los beneficiarios directos con los proyectos de vivienda son más de 38,500 personas entre niños y adultos.

Unos 25,000,000 de lempiras se han invertido en los proyectos residenciales.

Fábricas

En el taller de guantes este año laboran nueve personas, debido a la caída del mercado en Panamá, país hacia donde unos años atrás se enviaba el producto.

Unos 2,000 pares de guantes, utilizados en la industria de la construcción, son producidos y comercializados en la zona norte. La fábrica inició operaciones en el salón parroquial durante los primeros tres o cuatro años. De forma posterior se consiguió una donación con obispos de Alemania para construir un edificio más apropiado, lugar donde funciona en la actualidad. Otro de los proyectos es la industria de bloques, donde laboran 16 hombres de forma permanente y 12 obreros de manera temporal, los que logran producir 1,600 bloques diarios.

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