Las frutas, verduras y granos básicos que se perdían en los patios de las casas se han convertido en la materia prima de un ambicioso proyecto.
Se trata de un plan de economía solidaria que han implementado los productores de unas 40 comunidades del municipio de Pespire, Choluteca.
En estas localidades se beneficiará a unas 360 familias en un plazo de tres años.
La iniciativa consiste en captar el producto agrícola, considerado como excedente en las comunidades con el fin de darle un valor agregado.
El plan se denomina “Transformando y comercializando la producción agroecológica”.
Lo que se busca es que los campesinos que tienen mercados limitados en el municipio puedan ofrecer las cosechas en otras regiones, luego de ser transformados.
Con las frutas se pretende producir jugos que, además de nutritivos, tendrán como componente principal que serán cosechados sin químicos.
Javier Casco, director ejecutivo de la Asociación de Desarrollo Pespirense (Adepes), dijo que las frutas que más se aprovecharán son el mango, limón, papaya y marañón.
Para lograr ampliar el proyecto se contempla la adquisición de una planta procesadora artesanal de frutas.
El resto de los municipios de Choluteca y Valle son las zonas identificadas como mercados a corto plazo.
También se pretende proponer a las autoridades gubernamentales la compra de los productos para la Merienda Escolar.
“La Adepes pretende fortalecer el capital social y material de las familias rurales y organizaciones de base generando capacidades organizativas, técnico-productivas y de gestión”, manifestó Casco.
También se tiene como propósito unir los productores y los grupos de mujeres para encontrar una forma alternativa de comercializar sus productos agrícolas y transformados de manera directa al consumidor.
El radio de acción de la organización es el municipio donde residen unas 25,000 personas.
Formación
Los productores que participan en la iniciativa recibieron asesoría técnica con el fin de producir mediante técnicas ecológicas, es decir sin la utilización de químicos.
En el municipio antes de que se impulsara el plan apenas era productor de granos básicos, pero en la actualidad se han diversificado los cultivos.
De acuerdo con Abilio Salomón Osorto, campesino, el proyecto vendrá a fortalecer la economía de las familias.
“Nosotros produciremos frutas de climas tropicales como papaya, melón, maracuyá, mango, piña, tamarindo y marañón”, agregó Osorto.
El proyecto es financiado por las Iglesias Protestantes de Suiza HEKS. La aportación inicial es de 150,000 dólares, es decir, unos 3,000,000 de lempiras.
La representante de HEKS en Honduras, Leticia Flores, dijo que la organización apoya el proyecto porque creen que los campesinos pueden mejorar sus condiciones de vida si cuentan con mercados más amplios.