Honduras

Paracaidismo y corrupción, males que agobian al hospital Escuela

Informe del Tribunal de Cuentas detalla irregularidades del primer centro asistencial.

07.04.2014

Irónicamente, es el hospital Escuela el que sufre enfermedades crónicas: el paracaidismo, la corrupción y la falta de compromiso de su masa laboral son solo parte de una infinidad de males que agobian al principal centro asistencial del país.

Aquí, en este centro hospitalario por el que día a día transitan alrededor de 12,000 personas (6,000 de ellas pacientes), la palabra compromiso parece no existir en el diccionario y mucho menos en los códigos de ética de quienes han sido beneficiados con un empleo para subsistir.

Las reiteradas huelgas o asambleas informativas son el pan de cada día. Basta que el gobierno cometa el atrevimiento de no pagar en la fecha estipulada para que decenas de empleados decidan suspender sus labores en detrimento de quienes llegaron en busca de atención médica.

A la falta de compromiso con los pacientes de las clases desprotegidas se suma el paracaidismo, un mal que asfixia las finanzas de este empobrecido hospital.

Y es que quienes conocen la crisis del hospital Escuela, no exageran al sospechar que por cada 10 empleados, puede haber entre dos o tres paracaidistas, es decir, aquellos que no tienen más función que cobrar religiosamente su salario una vez al mes.

Según un informe del Tribunal Superior de Cuentas dado a conocer por Elsa Palao, exministra de Salud, al paracaidismo se suma el ausentismo laboral.

Para el caso, en el 2007 se presentaron 4,985 incapacidades que representaron 132,824 días, equivalentes a un monto de 6.6 millones de lempiras.

De ese año a la fecha, en lugar de mejorar, este problema de ausentismo se ha agudizado.

Detalló que el informe del Tribunal revela las grandes cantidades de dinero que fueron canceladas sin documentación legal.

“Hay pagos sin documentación de soporte por la cantidad de 782,627 y cheques que fueron emitidos y pagados sin evidencias de quien realizó el cobro por 3.2 millones de lempiras”, declaró Palao. A esta problemática se le suma la falta de control de medicamentos que ha sido denunciada en distintas administraciones.

“No se lleva un control de la fecha de caducidad de medicamentos, de materiales y de insumos, lo que representa pérdidas económicas considerables”.

La exfuncionaria aseguró que en el hospital Escuela “hay delitos por acción, omisión y por complicidad, si nosotros sabemos esto y nos quedamos callados por comodidad, somos cómplices”.

Agregó que “si tenemos la oportunidad de cambiar esta situación hagámoslo, porque para un ejemplo, quién no ha visto a una auxiliar de enfermería leyendo una revista mientras los estudiantes atienden un paro cardiaco”.

Palao comentó que cuentan con un perfil laboral de cada puesto para identificar las funciones de cada trabajador y se exigirá a los empleados que cumplan con su trabajo.

Octavio Alvarenga, exdirector de quirófanos del hospital Escuela, manifestó que en este hospital no solo hay problemas económicos. “No solo son problemas económicos...
aquí hay mucha inseguridad, no hay equipo para operar, faltan medicamentos”, criticó el galeno.

Alvarenga manifestó que “la falta de insumos es la que más afecta a los pacientes de bajos recursos, aquí mandamos al familiar a comprar hilos para suturar, inyecciones, gasas y más”.

Señaló también que en el hospital urge un sistema de administración y vigilancia del personal, ya que “hay empleados que aquí solo marcan y se van y regresan solo a marcar y hay otros que ni vienen”. Las nuevas autoridades deberán prestar atención, manifestó Alvarenga, “en el clientelismo político que inunda de personal que no es necesario y que ocupa el puesto de los de vital importancia”.

Además, argumentó que la falta de control ha permitido el incremento de asociaciones y sindicatos que perjudican a los pacientes con los conflictos.

“No estoy en contra de que luchen por sus derechos pero tanta huelga afecta mucho, yo tengo actualmente 68 cirugías paralizadas”, concluyó.

Algunas anomalías

• Los ingresos que se recaudan no son depositados íntegra y oportunamente.

• Caja y pagaduría no llevan un registro de los ingresos por donaciones en efectivo.


No hay un control adecuado de las cuentas bancarias.

• En almacenes no se realizan toma de inventarios físicos periódicamente.

• Los inventarios de los almacenes se encuentran sobrevalorados.

• No llevan un control adecuado del vencimiento o caducidad de los medicamentos, materiales e insumos.

• Proveedores que suministran bienes, productos e insumos a los almacenes del hospital son intermediarios.

• Existen órdenes de compra elaboradas después de haber realizado la compra y además sin acta de recepción.

• No hay procedimientos adecuados para la autorización del abastecimiento de combustibles y lubricantes.

• Hay deficiencias encontradas en la recepción uso y entrega de oxígeno.

• Ausentismo del personal médico y administrativo que labora en el hospital.
• Personal de guardia no permanece en el hospital durante el desarrollo completo de la misma.