Honduras

Niños escapan de sus casas por nuevos temores

En julio del presente año fueron ultimados en el país 121 personas con edades inferiores a los 23 años.

07.04.2014

Ante el riesgo a ser reclutados por miembros de maras o el narcomenudeo, decenas de niños y niñas escapan de sus casas y buscan refugiarse en la calles, dijo el director de Casa Alianza, José Guadalupe Ruelas.

Expresó que estos son algunos de los nuevos temores que ahora expulsan a estos menores a vivir en las calles o migrar del país.

“Los niños nos decían antes que se iban de sus casas a escondidas de sus padres. Ahora los padres los envían para que realicen actividades de explotación económica como el narcomenudeo”, indicó.

Es del parecer que en el peor de los casos estos memores encuentran la muerte cuando acceden a integrarse a estas asociaciones ilícitas.

Víctimas

Lamentó que solo en julio del presente año fueron ultimados en el país 121 personas con edades inferiores a los 23 años. De este total, más de 70 de ellos fueron ejecutados con arma de fuego y el resto con arma blanca o los asfixiaron.

“Varios de ellos fueron encontrados atados de pies y manos o envueltos en cobijas”, indicó.

Es del parecer que de los 6,000 menores de edad, un 46% de ellos vive de manera permanente en las calles de San Pedro Sula y Tegucigalpa.

Según los testimonios brindados por algunos de estos niños, tienen que generar un ingreso diario de 200 lempiras, o sea unos 4,000 al mes. Muchos de ellos se desempeñan como malabaristas, son mendigos o limpian parabrisas entre otras actividades.

Del referido ingreso diario están obligados a distribuir los 180 lempiras restantes entre las personas que los envían a la calle y el “dueño” de la zona donde se les permite operar. “Además el que tiene poder de esa zona tiene que entregar una parte del dinero a la autoridad para que no los desaloje”, expresó.

Ruelas es del parecer que existe un sistema de explotación económica establecido en contra de los niños y niñas que se encuentran en estas condiciones.

Además, se enteraron que a ciertos niños se les entrega pegamento para que lo inhalen a cambio que saquen los bultos de las bodegas del mercado y por las tardes reciben un pago similar para que ingresen la mercadería de regreso.