Las escuelas de comunidades remotas del departamento de Olancho son el centro de trabajo de decenas de voluntarios que atienden 144 centros de enseñanza.
Son centros educativos que funcionan en los municipios de Patuca, Mangulile, Dulce Nombre de Culmí, Catacamas, Juticalpa, San Esteban, Manto, El Rosario, Yocón, y Guayape, entre otros.
Este año cuentan con una matrícula de más de 2,500 menores.
En total son 17 municipios los que se han logrado integrar al proyecto de Centros Comunitarios de Educación Prebásica (Ccepreb), coordinados por la Federación Olanchana de Mujeres Urbanas y Rurales de Honduras (FOMURH).
La organización funciona en la zona desde 1998 con el objetivo de integrar a la mujer campesina y promover el desarrollo integral incorporándola a programas educativos formales.
Reina Cálix de Miralda, presidenta de FOMURH, informó que desde hace 22 años el trabajo ha sido continuo junto a líderes comunitarios. Se estima que desde la fundación a la fecha se han logrado formar unos 21 mil niños de prebásica.
En el caso de las mujeres afiliadas al programa, son instruidas con diferentes cursos que imparte personal del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop).
“Se les instruye con cursos para preparar dulces, detergentes, costura y envasado de granos y se han conformado pequeñas empresas comunitarias”, dijo la entrevistada.
Los adultos integrados a la institución además son formados en manualidades, arte culinario, salud, nutrición y proyectos productivos mediante técnicas para promover la agricultura sostenible en las comunidades rurales.
También se ha contado con el apoyo de estudiantes universitarios, de acuerdo con Cálix.