El gobierno de Honduras exigió a Estados Unidos una exhaustiva investigación en torno a la agresión sexual contra tres hondureñas (una madre y sus dos hijas) por parte de un agente de la Patrulla Fronteriza.
El agresor era Esteban Manzanares, quien al ser descubierto con una menor aún secuestrada en su propia casa, optó por suicidarse.
El gobierno, a través de la cancillería, condenó enérgicamente la agresión física, moral y emocional.
Además, Honduras confirma su compromiso de respaldo a las víctimas y exige a su similar de Estados Unidos “una investigación exhaustiva de los hechos”.
“Del mismo modo se ha demandado que el Gobierno de los Estados Unidos asuma la responsabilidad de dotar a las víctimas de la necesaria asistencia médica, psicológica, hospitalaria y el resarcimiento económico por el daño causado, además de considerar, de acuerdo a sus leyes, la regularización migratoria a favor de las víctimas”.
Finalmente, Honduras le pide al Gobierno de los Estados Unidos proteger efectivamente los derechos humanos de los inmigrantes, cualquiera que sea su estatus migratorio.