Honduras

Honduras declara emergencia por sequía en el Corredor Seco

Las familias en estas zonas han tenido que aprender a comer con frutas y babuchas para sobrevivir, según constató EL HERALDO

15.08.2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- El Gobierno de Honduras declaró emergencia por la sequía que impera en el corredor seco tal y como lo habpia solicitado más temprano el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager).

Las familias en estas zonas han tenido que comer con frutas y babuchas para sobrevivir, según constató EL HERALDO.

Ante la petición de Sinager, el mandatario hondureño, Juan Orlando Hernández, encabezó una reunión junto a los ministros para determinar las acciones a tomar.

La declaratorio de emergencia estará vigente desde este miércoles hasta el 31 de diciembre.

Unas 65,500 familias requieren asistencia alimentaria de emergencia, al perder sus cosechas a causa de la sequía, informó el Sinager.

Las cifras de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) arrojan que hay 74 municipios afectados de forma severa, donde viven 65,500 familias que serán atendidos con el bono de seguridad productiva para tener insumos para siembra de postrera.

Lee aquí: La hambruna golpea al sur de Honduras

También hay 34 municipios moderados, donde hay 51 mil familias y 37 municipios leves, en los que habitan 41 mil familias afectadas.

Sinager también ha pedido apoyo internacional en base al plan de acción y una lista de necesidad para beneficiar a estos hogares.

Alcaldes de varios municipios de la zona sur de Honduras de los departamentos de Valle y Choluteca se declararon en emergencia.

— Juan Orlando H. (@JuanOrlandoH) 15 de agosto de 2018



Las condiciones secas y la pérdida de los cultivos los orilló a alzar la voz porque en estas comunidades no hay comida.

El gobierno ya había activado un plan para asistir a unas 16 mil familias de 41 municipios, según lo constató en un mensaje de Twitter el titular de Copeco, Lisandro Rosales.

El sur del país no ha sido el único que se ha visto afectado, la sequía también ha golpeado a zonas productoras como Jamastrán en El Paraído, parte de Olancho y los municipios de La Paz.

La crisis alimentario se debe al extenso veranillo o canícula. En lugares como Orocuina, en el departamento de Choluteca, el 80 por ciento de la población vive de la agricultura, otra pequeña del comercio, en las empresas que cultivan ocra y algunas de las remesas que envían sus familias desde Estados Unidos.

La producción de maíz y frijoles en el corredor seco, sobre todo en la zona sur de Honduras, se perdió casi en su totalidad... las matas crecieron, pero no dieron frutos.

EL HERALDO recorrió parte de las aldeas y caseríos de Orocuina, constatando la triste realidad.

En las extensas lomas las milpas han muerto y la gente está temerosa sobre qué va a comer por el resto del año.

Los mismo pasa en el municipio de Luire, El Paraíso, ubicado a unos 14 kilómetros de Orocuina, allí las milpas no lograron desarrollar y no se vieron los elotes.

A cinco minutos de Orocuina se ubica Apacilagua, un municipio bendecido porque el inmenso río Choluteca lo cruza, pero de nada sirve, no existen sistemas de riego para la población más necesitada.

Aquí el sol arde y azota sin piedad los sambradíos de cientos de familias, sobre todo en las aldeas como Guayabillas, Las Tablas, Las Cañas y Pueblo Nuevo, ubicado en la zona montañosa, aquí se perdieron las cosechas.