La impunidad generada por la deficiente investigación, el comisionado nacional de los Derechos Humanos Ramón Custodio la enmarca dentro del modelo que llama 3-80.
O sea, tres operadores de justicia -Policía, Ministerio Público y Poder Judicial- relacionados con un 80 por ciento de los delitos no investigados, 80 por ciento de órdenes de captura no ejecutadas, 80 por ciento de víctimas que no ponen la denuncia, dando como resultado un 80 por ciento de fracaso.
El Comisionado respondió a preguntas que le planteó EL HERALDO sobre el impacto de la pésima investigación en la lucha contra la inseguridad.
¿Por sus resultados, la Dirección Nacional de Investigación Criminal ha fracasado? Sí, pero también refleja un fracaso de las decisiones de quienes tuvieron a cargo la responsabilidad de darle la seguridad pública al pueblo hondureño.
Uno de los problemas en la investigación es que se le venía asignando la mayor parte del presupuesto a la Policía Preventiva y un mínimo a la Policía de Investigación.
Además, a esta Policía se le ha tenido en un limbo gris, que se le regresará al Ministerio Público, pero continúa dentro de la Secretaría de Seguridad. Asimismo, hay que tener claro que los agentes tienen que ser capacitados. El que sale de la academia de Policía no tiene esa capacidad de investigación criminal, por lo menos no es su fuerte. Entonces, debemos reenfocar la política pública criminal del Estado revisando estos hechos.
¿Fue un error descuidar la parte investigativa? Bueno, ahora nos estamos centrando dichosamente en un capítulo de reparaciones, como que la gente está repensando. El problema es que este país tiene tan poca identidad nacional. Aquí las influencias extranjeras vienen a convertirse en políticas del Estado hondureño. Se nos olvida que somos un país con derecho a la autodeterminación y a la toma de decisiones propias de la realidad nacional.
Las necesidades de Honduras en seguridad pública son diferentes a las de cualquier estado de esos metiches que vienen de otras sociedades a meter las manos en los asuntos de Honduras.
Acá, para el caso, cometimos el error de permitir que un estado europeo, España en particular, nos impusiera el modelo de la policía única.
Advertimos en aquel momento que darle todos los poderes a una sola institución era nefasto, porque el poder absoluto genera corrupción absoluta, sin embargo, nadie nos escuchó.
Hoy estamos en un capítulo de reconsideraciones estratégicas, pero ya empiezan a venir los que quieren decir que es lo que los hondureños debemos hacer en materia de seguridad pública.
¿La decisión de sacar la Policía de Investigación del Ministerio Público vino a generar más impunidad? Acá está bajo crítica todo, porque hay quienes también critican al Ministerio Público y, definitivamente lo que debemos hacer nosotros es que la investigación criminal tenga personal calificado, que tenga los medios técnicos y científicos para realizar su trabajo contra el delito y que los resultados de su investigación no sean contaminados por la corrupción, por la influencia, por el poder político y que no haya tampoco poderes fácticos, incluyendo la sociedad civil, que quiera decidir lo que se va hacer en materia policial.
¿Bajo que égida debe estar la Policía de Investigación? Bajo una égida preferentemente independiente, tanto de la Secretaría de Seguridad como del Ministerio Público, pero al servicio de ambos. Definitivamente acá tenemos que repensar y discutir adecuadamente bajo qué régimen debe funcionar.
¿Los políticos tienen responsabilidad en el desastre de la Policía de Investigación? Toda la responsabilidad. Un político que buscar ser elegido para un cargo popular, para legislar, para gobernar, para administrar justicia debe tener sentido de responsabilidad.
¿Qué tan nocivo es el uso de la situación policial y el tema de la inseguridad en la campaña política? La seguridad pública, señores, no es tema electoral. La seguridad pública no es plataforma para ganar votos, sencillamente separamos la Policía de las Fuerzas Armadas para que fuera un cuerpo y una institución independiente. Queríamos una Policía con funciones bien definidas. Policía Preventiva es una cosa, la Policía de Investigación es otra y la Policía del sistema penitenciario es otra diferente. Cuando vienen a querer mezclar el cebo con la manteca en el Congreso Nacional queriendo crear una cosa que unos le llaman los tigrillos y otros le dicen otra cosa, es ridículo. Parece que no están legislando para un pueblo maduro e inteligente, como que los hondureños fuéramos tontos, no nos debemos dejar engañar por cuestiones de campaña política.
¿Con respecto a los pobres resultados en la investigación de los delitos, usted habla de un modelo 3-80? Este modelo fue concebido así: tres operadores de justicia del Estado con un resultado de 80 por ciento de los delitos no investigados, 80 por ciento de órdenes de captura no ejecutadas, 80 por ciento de las víctima que no pone la denuncia y 80 por ciento que reflejan el fracaso de un cuerpo especializado.
¿Se está depurando la Policía Preventiva, pero no se ha hecho nada con la Policía de investigación? Gracias al Conasin que mantuvo el dedo sobre la llaga ahora se nos atiende y se está haciendo la depuración policial, eso lo planteamos desde hace diez años. Cuando fue creciendo la corrupción del cuerpo policial más insistente fueron nuestras demandas, ahora por primera vez se nos ha escuchado. En los 8 puntos que el Conasin le planteó al señor secretario de Seguridad, está el punto de la depuración policial, gracias a Dios que el Poder Ejecutivo tomó la decisión acertada de proceder de inmediato a la depuración policial cuando llegó el comisionado general Juan Carlos Bonilla.
¿Pero la Policía de Investigación también urge de una limpieza? Esta depuración no significa solamente sacar al corrupto o al que incumple sus deberes en el desempeño policial, hay que sacar al incapaz, al que no sabe cómo investigar, eso es una necesidad, pero tampoco se puede hacer solo haciendo lista, hay que demostrar quién es capaz y quién es incapaz.
¿Los fiscales del Ministerio Público también tienen responsabilidad en el fracaso de la investigación de los delitos? En este momento hay varios ejemplos, a mí se me puso una queja de la mala conducta de una jueza en un pueblo importante de Honduras, se me dijo que no estaba siendo debidamente investigada, abrí la investigación y sí está bajo juicio, le están deduciendo las responsabilidades por abuso de autoridad. Puso en libertad a un hombre que tenía todas las pruebas de convicción e impidió su recaptura por otros delitos que había cometido. Esta jueza está bajo investigación y juicio. La depuración no es tan fácil, tiene que ir siendo objetiva y veraz.
¿A inicios de 2012, el Conadeh remitió a la Fiscalía de Derechos Humanos un expediente por la desaparición de un señor en Yuscarán, a la fecha no hay indicios de un requerimiento? En las dos ocasiones que he visto al Fiscal General le he pedido que me informe, porque no solamente este comisionado entrega el caso al Ministerio Público, y este por la ley orgánica del comisionado está obligado a informarme periódicamente. Lamentablemente no habido el resultado esperado.