Honduras

Comayagua despidió 2012 sin campanadas

El reloj más antiguo de América marcó los últimos segundos del año, tal como sucede desde hace más de 300 años de haber llegado a la comunidad. Lo que faltó este año fue el repique de campanas.

01.01.2013

Despedir el año viejo y recibir el inicio de un nuevo tiempo se ha convertido en una fiesta comunitaria en la ciudad de Comayagua.

Y es que al acercarse la medianoche del 31 de diciembre miles de personas nacionales y extranjeras se reúnen en la plaza central León Alvarado para dirigir sus miradas hacia las manecillas del antiguo reloj que custodia la Catedral.

El mismo aparato que desde hace más de 300 años les ofrece la hora a los pobladores y a los miles de turistas que cada año llegan a la ciudad colonial.

Este año, debido a la falta de colaboración de las autoridades gubernamentales, el evento se planificó a última hora, situación por la cual no se coordinó para que en los últimos minutos se hicieran sonar las 12 campanadas, como estipula la ley.

El tradicional repique fue instituido como de ejecución permanente a través de un decreto ley aprobado por las autoridades del Congreso Nacional.

El reloj que proporciona las 12 campanadas fue fabricado tras la invasión de los árabes a España, allá por 1450, y llegó como un regalo en 1640 a Comayagua, pero se instaló hasta 1715 en la Catedral Inmaculada Concepción.

Pese a la apatía de las autoridades estatales, los vecinos se sumaron con sus voces para despedir al año viejo y festejar con sus gargantas la llegada del nuevo año.

Unas 1,000 personas, entre adultos, jóvenes y niños, estuvieron presentes en la plaza al llegar los últimos segundos del año 2012.

Previamente, los alegres vecinos disfrutaron de un concierto de violín y el romanticismo de Moisés Canelo.

Es así que los presentes no dudaron y de inmediato se armaron en parejas para bailar al ritmo que los artistas impusieron durante la tradicional celebración de despedida de los recién pasados 366 días. Los asistentes disfrutaron del evento el cual concluyó con gritos, abrazos, lágrimas y sonrisas contagiosas.

Según Ricardo Ríos, uno de los organizadores, la actividad resultó un éxito.

“Las personas de la comunidad respondieron a la iniciativa nuestra, los empresarios y las personas que queremos Comayagua estamos agradecidos”, dijo Ríos.

El entrevistado lamentó que este año no se pudo transmitir la actividad a nivel internacional como ha sucedido en otros años, debido a la apatía gubernamental. Para el violinista Ángel Ríos, de San Pedro Sula, el evento no debe decaer, pues une a las familias de la comunidad, además de hacer trascender al país. “Es una experiencia linda esperar el conteo de los últimos segundos del año en comunidad, es algo que se debe mantener y festejar cada vez mejor”, manifestó el artista.

Deseos

Con la llegada del 2013 los vecinos no perdieron la oportunidad de orar y pedir por la paz y salud, además pidieron por una mejor economía y la unidad familiar.

“Esperamos que la economía mejore, se reduzca la inseguridad y que los políticos fomenten la paz, ya que los enfrentamientos que han propiciado solo agudizan los problemas del país”, dijo Delmi Lanza, vecina.

Planificación

Los organizadores de la actividad informaron que desde ya comenzarán a enviar invitaciones a la Cámara de Comercio, Turismo, iglesias, universidades y municipalidad con la finalidad de crear una fundación que se encargue de gestionar los recursos económicos para que la transmisión de las 12 campanas sea emitida a nivel mundial, según contempla la ley.

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