Operaciones

Río Amarillo: aeródromo de L 335 millones solo recibió 27 vuelos en siete años

06.07.2022
Del 2015 al cierre del 2021 los aeródromos de Lempira, Copán, Tela, Choluteca y Olancho solo lograron recibir un total de 5,237 vuelos, con importantes descensos en las operaciones durante de la pandemia de covid-19.

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Un avión con capacidad de 19 pasajeros que se tardó 45 minutos en llegar desde Tegucigalpa al aeródromo de Río Amarillo, en Santa Rita, Copán, fue el primer vuelo civil en aterrizar allí en marzo de 2015.

Ese día el gobierno anterior anunciaba por todos los aires la promesa de tener al menos seis vuelos a la semana, conectando a Guatemala con Copán y Lempira en Honduras.

Esto ilusionaba a los empresarios del turístico departamento porque serían supuestamente 24 operaciones aéreas al mes, 288 al año y al hacer cálculos, a esta fecha ya se deberían haber registrado alrededor de 2,000 vuelos.

También pensaban ofrecer viajes a destinos turísticos de Honduras como Roatán, Islas de la Bahía, La Ceiba y Tela, en Atlántida, donde la gente pudiera ir a disfrutar de las playas arribando vía aérea, con vuelos que tardarían menos de una hora.

Dentro de los planes se incluían los vuelos de negocios entre Choluteca, Olancho, Tegucigalpa y San Pedro Sula, es decir, establecer una conexión aérea en Honduras por medio de los aeródromos, pero nada de esto logró cosechar frutos.

Ante la millonaria inversión, las unidades de datos de EL HERALDO Plus y LA PRENSA Premium analizaron el registro de operaciones de los cinco aeródromos, con información proporcionada por la Agencia Hondureña de Aeronáutica Civil (AHAC).

Así se detectó sorpresivamente que Río Amarillo, siendo el aeródromo más costoso, con una inversión que supera los 335 millones de lempiras, al cierre de 2021 solo había registrado la operación de 27 vuelos.

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Esto porque la actividad aérea en esa pista fue nula completamente en el inicio de sus operaciones, ya que de acuerdo con los reportes de la AHAC, entre el 2015 y 2018 no llegó ninguna aeronave comercial.

Félix Pacheco, socio de la aerolínea Aviatsa, es del criterio que la pista de Río Amarillo tiene muchas desventajas en términos de aviación, mismas que no se tomaron en cuenta a la hora de su construcción.

Una de ellas es la posición geográfica, ya que está metida prácticamente en un hoyo, rodeada de montañas, detalló Pacheco en declaraciones al equipo de investigación de EL HERALDO Plus y LA PRENSA Premium.

También la región es bastante afectada durante ciertos horarios por nubosidad baja y aunque durante el día se levanta, esto afecta a una región turística porque la gente sale en horarios pactados de la mañana, por las horas de entrada a los hoteles.

Los bajos niveles de operación ocurren en todos los aeródromos y a medida avanzan los años van en picada, comprobaron las unidades de datos de EL HERALDO Plus y LA PRENSA Premium, de acuerdo con el informe de los movimientos de los aeródromos.

El aeródromo de Río Amarillo, Copán, no está en una ubicación privilegiada, ya que está rodeado de montañas. Para su construcción se invirtieron 335 millones de lempiras.

Se comprobó que desde el 2015 hasta el cierre del 2021 en las cinco terminales aéreas solo se habían reportado 5,237 vuelos, siendo el de mayor actividad el de Gracias, Lempira, con 1,675, es decir, el 32% del total.

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Yuri Andrade, quien trabajó con los touroperadores que llegaron a ese aeródromo, expresó que por unos 65 dólares los turistas que viajaban desde Roatán a Gracias y a Río Amarillo conocían los lugares más representativos y regresaban.

Pero ahora los aeródromos están abandonados, no obstante sí se pueden volver a rehabilitar con las debidas normas y en sincronía con todos los aeródromos, incluyendo el de Trujillo, Colón, recomendó.

En tanto, la pista aérea de Tela, Atlántida, que es una de las que más riesgos presenta, está en segundo lugar en cuanto a movimientos, al haberse realizado 1,596 vuelos, que representan el 30.5% del total.

Choluteca ocupa el tercer lugar en el tránsito de aeronaves por su aeródromo, al registrar 1,273 operaciones aéreas desde que se comenzó a utilizar la terminal.

En este aeródromo, la aerolínea CM Airlines habilitó vuelos a un precio de 90 dólares, unos 2,100 lempiras, de Tegucigalpa a Choluteca ida y regreso, con un tiempo de llegada de apenas 20 minutos.

Empresarios de la zona sur indicaron que es un tema que debe ser discutido debido a que es un bien que está disponible y no es utilizado para los fines que se construyó.

La pista de Choluteca es usada a veces para competencias de autos de cuarto de milla.

El aeródromo El Aguacate, de Catacamas, Olancho, por años ha sido estratégico para las Fuerzas Armadas ( FF AA) de Honduras y de Estados Unidos debido a que está en una zona altamente relacionada con el tráfico de drogas.

Además, se ubica a un paso de Nicaragua y por años sirvió para desarrollar misiones cuando los tiempos de la guerrilla y de operaciones de seguridad, pero aun así es de los más descuidados.

Del 2015 al cierre del 2021, en la pista de El Aguacate se habían registrado 666 operaciones aéreas, pero regularmente se registran más operaciones militares.

Para los productores de la zona, El Aguacate podría ser de mucha utilidad porque se podría convertir en una terminal de carga y sacar el producto hacia otras ciudades y países con mayor facilidad.

Al hacer un análisis de los vuelos por año, se detectó una caída paulatina en las cinco terminales, situación que resultó acelerada por la pandemia de covid-19. En la foto, la pista de El Aguacate.

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Al hacer un análisis de los vuelos por año, se detectó una caída paulatina en las cinco terminales, situación que resultó acelerada por la pandemia de covid-19.

De 1,570 vuelos registrados en 2015 se cayó a 494 en 2019 en todos los aeródromos, un descenso del 69% entre esos años.

El efecto de caída se terminó de acentuar en 2020 con apenas 286 vuelos.

En el 2021 no se recuperó, porque solo fueron 408 operaciones aéreas en todas las terminales y en lo que va del 2022 los habitantes de la zona afirman que las pistas pasan abandonadas.