Tegucigalpa, Honduras.- El fenómeno de La Niña afectó a Honduras hasta enero de 2026. Ahora, el país atraviesa condiciones neutras mientras se prepara para sentir los efectos de un Niño débil.
Esto significa que el país pasó de condiciones frías y lluviosas, a neutras y se prepara para una temporada calurosa y seca en junio, especialmente por la canícula.
"Es un Niño débil, lo que esperamos, entonces, no es que vamos a tener daños en todos los cultivos, en todo el territorio hondureño. Sí podrían haber algunos daños en algunos lugares de Francisco Morazán, de El Paraíso, de Choluteca, de Valle y del sur de La Paz", advirtió Francisco Argeñal, director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).
El experto mencionó que esperan que las lluvias de mayo estén dentro de los valores promedio, al igual que las de junio. No obstante, advirtió que "la canícula empezará un poquito temprano, en julio, ahí después del 5 de julio, y estaría terminando casi como por el 20 o 25 de agosto".
La canícula será más intensa, lo que podría provocar sequías en algunos sectores del Corredor Seco. Argeñal afirmó que se trata de proyecciones y que este viernes se reunirán con las autoridades para revisar si los modelos cambiarán.
Impacto en la producción
En Honduras, al menos 80 municipios conforman el Corredor Seco, pero solo unos 10 o 20 resultarían afectados por la canícula, según Cenaos.
Argeñal recordó que desde 2015 no se observa un fenómeno de El Niño fuerte. En ese año hubo al menos 100 días con pocas lluvias, pero en este 2026 "no esperamos un escenario de eso".
"Hay escenarios débiles, Niños débiles que nos han ocasionado algunos problemas, pero no tan graves como una sequía mojada. Y es más, hemos tenido algunos Niños débiles que tampoco han perjudicado casi nada a la producción agropecuaria. No todos los niños débiles son iguales, ni los fuertes ni los moderados", señaló.
El mapa de proyecciones para julio de 2026 muestra que en algunas regiones puede haber entre un 40 y 60% menos lluvias, mientras que en otras entre 61 y 80%.
En otras regiones, principalmente del oriente y nororiente del país, se espera entre 400 milímetros de lluvia, lo que significa que está por encima de lo que necesita la producción de maíz (que es entre 110 y 130 milímetros).
"Donde llueva menos que eso es que el problema que puede tener. Entonces, si sembramos maíz y sólo voy a tener que sembrar un maíz que ocupa 90 días de lluvia y siembra en mayo, entonces se me va a quedar en una mazorca que no va a llenar bien el grano", advirtió.
Al explicar el mapa, Argeñal dijo que en algunos lugares (donde el mapa está en colores verdes), recomendarían sembrar frijol en vez de maíz.
La situación varía de acuerdo con los municipios. Por ejemplo, en El Corpus, Choluteca, se espera que llueva la mitad de lo que normalmente se registra cada año, pero es suficiente para que el maíz crezca y produzca
.En cambio, en Orocuina y Apacilagua, ubicados en Choluteca, así como Texiguat y San Lucas, en El Paraíso, podría llover menos de 100 milímetros, lo que traería complicaciones para la producción.
Lo mismo podría pasar en Nueva Armenia, Tatumbla y San Buenaventura, en Francisco Morazán
"Entonces, en algunos lugares de esos, en vez de sembrar maíz, la recomendación que pueden hacer los agrónomos es sembrar frijol, porque con 40 días de lluvia produce", sugirió Argeñal.
También recomendó no realizar quemas para preparar los terrenos para el proceso de siembra, trabajar en sistema de cosecha de agua para tener riegos durante la canícula en aquellos lugares que se prevé que va a ser un poquito más intensas y en las zonas más afectadas sustituir los cultivos que requieren bastante agua por variedades resistentes a la sequía.