Tegucigalpa, Honduras.- Hasta una semana podrían retrasarse las lluvias en mayo de 2026, lo que también tendría un impacto en la siembra de primera, mientras que la canícula se prolongará más de lo normal, informó el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).
Francisco Argeñal, jefe de Cenaos, aseguró que aunque no se esperan precipitaciones en abril y en mayo se estará arriba del umbral del fenómeno de El Niño, "el problema no lo esperamos entre mayo y junio, el problema lo esperamos con la canícula, cuando tenemos un promedio de lluvias menores a 100 milímetros en varias zonas del Corredor Seco, que son las zonas que se podrían estar siendo afectadas dentro de este territorio hondureño".
El experto se refirió a 89 municipios del Corredor Seco, muchos productores, según el listado oficial, donde podría haber un déficit del 20% o más en las lluvias en los próximos meses, justo cuando se concreta la siembra de primera.
Para Juan Valladares Aguilar, productor de Olancho y expresidente de la Asociación de Productores de Granos Básicos (Prograno), todo esto es ocasionado por el cambio climático, que provoca el "impacto más importante, más decisivo, más grande en cuanto a la producción nacional, porque aquí el 95% de la actividad agrícola se desarrolla bajo condiciones de temporal".
Sin embargo, también hay una cuota de responsabilidad estatal, porque este fenómeno golpea año con año, pero son pocas o nulas las medidas paliativas para apoyar a los pequeños y medianos productores, quienes debido a la guerra y las condiciones climáticas todavía no saben si van a sembrar en este 2026.
"Están indecisos, no están con la idea de sembrar este año si esto perdura en el corto tiempo, porque la rentabilidad de por sí se la come ya la intermediación de los importadores de insumos. Más con este problema, pues, vamos a llegar a extremos en donde no se va a poder ser competitivo, no va a haber rentabilidad. Y nadie siembra para no ganar o para perder, lógicamente", advirtió Valladares Aguilar.
Proyecciones con El Niño
Según las autoridades, en mayo podría iniciar el fenómeno de El Niño en Honduras, de acuerdo con los modelos dinámicos de predicción estacional de la temperatura superficial del mar.
Los informes muestran que el país está en fase neutral y que El Niño "podría ser de intensidad moderada", lo que no solo repercute en Honduras, sino en todo el mundo. Incluso, se proyecta que la canícula empiece en julio y que este 2026 sea 15 días más prolongada en comparación con una canícula normal.
Cenaos realizó las proyecciones tomando en cuenta el impacto del fenómeno de El Niño y las temperaturas en todo el país en 1951, 1968, 2002, 2009, 2014 y 2015.
"De acuerdo con estos años, podríamos tener temperaturas más calientes que el promedio con valores entre medio grado y un grado, por la tarde en la zona norte, centro, occidente y la mayoría del oriente desde marzo hasta agosto de este año. Incluso en la zona sur las temperaturas entre junio y agosto podrían ser un grado Celsius más caliente que el promedio, producto de una canícula un poco más intensa y larga", dijo Cenaos.
Afirmó que en lo que resta de abril será más seco y cálido de lo normal, lo que retrasaría el cultivo de primera (o el proceso de germinación de semilla de maíz), pues no habrá lluvias, especialmente en zonas de pequeños productores que siembran en seco, en el sur y suroccidente.
Cenaos también hizo un llamado llamado a los pobladores para no realizar quemas en estas fechas, porque el riesgo a incendios forestales sin control es mayor.
EL HERALDO Plus trató de hablar sobre estas proyecciones con el titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Molina, para conocer cómo se preparan ante El Niño moderado y con una canícula prolongada, pero en un mensaje de texto respondió que estaba fuera y que un subsecretario daría la entrevista.
También se le escribió y se le llamó al subsecretario de la SAG, Ricardo Peña, sin obtener una respuesta, al menos hasta la publicación de este reportaje.
Desde la SAG se informó que hasta la próxima semana se reunirán con las autoridades de Cenaos y productores para conocer las fechas para la siembra de primera, pero también para hablar de las proyecciones de producción de maíz, arroz y frijol para este 2026.
Esta información fue confirmada por Valladares Aguilar, quien dijo que el próximo miércoles se reunirán con el secretario de la SAG para definir los términos y la oferta de producción para este 2026. "No vamos a aspirar a ofertar un volumen grande porque ya sabemos que la gente está desmotivada, está sin dinero", reconoció.
Impacto de la canícula
En mayo, las lluvias podrían retrasarse hasta una semana. Se espera que en el suroccidente llueva entre el 1 y 5 de mayo, mientras que en el sur entre 6 y 10 de mayo y en el centro del 16 al 20.
En Olancho y el Valle de Jamastrán, por su parte, se pronostican lluvias entre el 26 y 31 de mayo.
"El acumulado de lluvia de mayo se espera que sea parecido al promedio en la mayor parte del país, algunos déficits de lluvia en el noroccidente de Olancho y la parte norte de Gracias a Dios y excesos de lluvia en Patuca, Catacamas y (Dulce Nombre de) Culmí", afirmó Cenaos en el documento "Perspectiva Climática, temporada seca 2026".
En junio, el pronóstico de lluvia también será muy parecido al promedio, aunque entre Guaimaca, Talanga y Teupasenti podría haber un leve exceso de precipitaciones. Lo mismo ocurriría en Morocelí, Danlí, Campamento, Juticalpa, Catacamas y Dulce Nombre de Culmí. En cambio, en algunos sectores de Atlántida y Colon, podrían experimentar un leve déficit de lluvias.
"Debido al pronóstico de que El Niño podría empezar en mayo y que en el mes de julio podría tener una intensidad moderada, se pronostica que la canícula estaría empezando después de la primera semana de julio y terminando en la última semana de agosto, es decir, sería una canícula más larga en casi 15 días más que una canícula normal y más intensa", advirtió Cenaos.
La institución, que forma parte de la Secretaría de Estado en los Despacho de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), advirtió que, si no se producen chubascos que humedezcan el suelo en abril, las semillas de maíz no germinarán antes de mayo y, si las lluvias se reducen significativamente después de la primera semana de julio, podría afectar el cultivo de primera de maíz.
Esto podría afectar con mayor fuerza en municipios del suroriente del departamento de La Paz, el sur y noreste de Comayagua, casi todo Francisco Morazán, Choluteca y Valle. También en gran parte de El Paraíso y el sur de Yoro.
Argeñal había advertido a finales de febrero sobre el impacto de El Niño y la canícula, recordando que desde 2015 no se observa un fenómeno de El Niño fuerte. En ese año hubo al menos 100 días con pocas lluvias, pero en este 2026 "no esperamos un escenario de esos".
Para él, donde llueva menos es donde habrá mayor problema con la producción, "entonces, si sembramos maíz y sólo voy a tener que sembrar un maíz que ocupa 90 días de lluvia y siembra en mayo, entonces se me va a quedar en una mazorca que no va a llenar bien el grano".
"Entonces, en algunos lugares de esos, en vez de sembrar maíz, la recomendación que pueden hacer los agrónomos es sembrar frijol, porque con 40 días de lluvia produce", sugirió.
Sobre este tema, Valladares Aguilar insistió que, como Honduras tiene siembra de temporal y con el fenómeno de El Niño, "no hay infraestructura de riego para asegurar esa variable en la producción tan importante, la más importante, podemos decir, y no tenemos condiciones".
Y, peor aún, "si el productor tiene información de que el fenómeno de El Niño se puede presentar sumado al incremento en los costos de producción, la verdad que es un desincentivo muy fuerte, muy grande, y está indecisa la producción".
"Ojalá que se tomen algunas acciones de parte del Gobierno, algunos incentivos, por ejemplo, ¿por qué no le dan un subsidio al diésel que se utiliza para la mecanización agrícola, para las bombas de riego, para los tractores? O sea, yo creo que lo que no ha habido es voluntad política. No tenemos gente que conozca la problemática del campo, a donde se toman decisiones principalmente en el Congreso Nacional", propuso.
El expresidente de Prograno lamentó que en "los últimos dos años hemos sido deficientes en cuanto a la producción" de maíz blanco, ya que no han podido cumplir con la cuota para cubrir la demanda nacional.
"De 1,400,000 quintales (de arroz blanco) de ese año (pasado), de esa cosecha que recién pasó, apenas se ha comprado el 65% de ese compromiso de compra. No por culpa de los agroindustriales, es por culpa de que no hay oferta, porque la producción nacional fue deficiente", afirmó.
Insistió en la deficiencia en la producción de maíz, frijol y arroz porque "importamos más de 23 millones de quintales entre maíz, la mayoría maíz amarillo y blanco, y por el orden de 4.5 millones, apenas no producimos ni un tercio de la demanda nacional de arroz. Es lamentable porque tenemos el potencial para poder al menos ser autosuficientes, pero no hay acciones, no hay voluntad política, hay desconocimiento pleno de parte de los congresistas, principalmente en donde se toman las acciones, y eso es muy lamentable para nuestro país. Seguiremos siendo subdesarrollados".
Sobre el frijol, recordó que no se siente el impacto porque nos abastece Nicaragua, pese a que Honduras tiene todas las condiciones para producir este grano básico.
Para el cierre de 2025, la SAG proyectó una producción de 16 millones de quintales de maíz, cerca de cinco millones de frijol , 500,000 de arroz y 280,000 de sorgo.
Alto costo de producción
Fredy Torres, presidente de la Asociación Hondureña de Agricultores y representante del sector arrocero, coincidió con Valladares Aguilar, en el sentido que la producción agrícola depende del clima, ya que no todos pueden permitirse un sistema de riego por goteo debido a su alto costo.
Señaló que, lastimosamente, "nosotros como productores vemos un panorama tan oscuro. No hay condiciones para mantenerse en el campo y estamos a punto de solicitar a los productores que no sembremos; estamos a punto de tomar una decisión de no sembrar”.
Dijo que el nuevo Gobierno no ha inyectado fondos al Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa) para acceder a capital de trabajo, algo que sí se concretó en los primeros dos años de la gestión pasada, que daban préstamos a los productores aunque estuvieran en la central de riesgo.
Y es que, según los productores, sembrar en una manzana de tierra les está costando casi 50,000 lempiras, lo que se traduce a cinco millones de lempiras si quiere sembrar en 100 manzanas.
Valladares Aguilar, también habló del impacto del conflicto armado entre Estados Unidos e Irán, que tiene por las nubes los costos de producción, llámese semillas, combustible, fertilizantes y transporte.
"Ahorita un quintal de fertilizante de 94 libras, no de 100 libras, cuesta de 1,200 a 1,400 lempiras por quintal. Un saco de urea, que es el elemento más importante en la producción, que es un derivado del petróleo, se ha incrementado también significativamente. De 600 y pico de lempiras que costaba, ahorita anda costando casi 2,000 lempiras, 960 lempiras el saco", condenó.
Para él, esta es una de las razones por las que los productores están desmotivados y no quieren cosechar. "¿Y esto quién lo paga? El productor y el productor tiene que trasladarlo al consumidor final. El pueblo que come tortilla, arroz y frijoles, es que siempre paga los gastos", reconoció.
Instó al Congreso Nacional a aprobar un PCM que garantice el apoyo a los productores, o que garantice la cosecha porque "si no hay apoyo estatal no va a haber siembra, o si va a haber, va a ser muy poca, lamentablemente, y vamos a seguir siendo grandes importadores de la dieta básica del alimento".