Los carburantes de consumo masivo experimentan a partir de este lunes el enésimo aumento en Honduras.
Esos históricos precios que observarán las gasolinas superior y regular y el diésel en las 442 estaciones de servicios que operan en el país se explican por las alzas de los refinados en el mercado internacional y por el ajuste de 25 centavos de dólar al impuesto único que se aplica.
Las tendencias observadas son las que ha venido advirtiendo el Consejo Hondureño de la Industria del Petróleo (Cohpetrol) y la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe).
De acuerdo con la Comisión Administradora del Petróleo (CAP), el galón de gasolina costará 104.12 lempiras en la capital de Honduras, mostrando un aumento de 1.02 lempiras respecto a la semana anterior, cuando se cotizó a 103.10 lempiras.
En cuanto a la gasolina regular, este derivado observa un alza de 79 centavos de lempiras por galón, al pasar de 95.23 a 96.02 lempiras.
El impuesto único de la gasolina superior aumentó de 1.1589 a 1.4089 dólares, el que al calcularse con base en el tipo de cambio vigente en la subasta electrónica observa un movimiento en las recaudaciones en moneda nacional.
Por su parte, el diésel sufre un incremento de 90.12 a 90.65 lempiras por galón, equivalente a 53 centavos más. El impuesto que se aplica por galón fue elevado de 0.6106 a 0.8606 dólar.
El querosene o gas doméstico sube 57 centavos de lempiras, al pasar el precio del galón de 75.81 a 76.38 lempiras. El gobierno anterior decidió bajar el impuesto único de 0.2950 a 0.1500 dólar.
Por su parte, el gas licuado vehicular, el que cada día aumenta su consumo en el servicio de taxis, experimentará una rebaja de 51.62 a 49.80 lempiras por galón.
El cilindro de gas licuado propano en la presentación de 25 libras se mantiene en 313.17 lempiras en las estaciones de servicio y establecimientos comerciales autorizados para su distribución en la capital, ya que las variaciones en la estructura de precios se reflejan cada mes.
Pese a los constantes aumentos, el sector público y privado no ha mostrado interés en promover una campaña de ahorro de combustibles.