Con todos los honores: así despiden a cinco policías abatidos en masacre de Corinto, Omoa
Familiares, compañeros y seres queridos dan el último adiós a los policías de la Dipampco muertos durante el operativo ejecutado en Omoa, Cortés
- Actualizado: 22 de mayo de 2026 a las 21:13
El ambiente dentro de las instalaciones de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) en Tegucigalpa está marcado por el silencio, el llanto y las despedidas frente a los ataúdes de los cinco agentes abatidos en la masacre registrada en Corinto, Omoa, Cortés.
Cubiertos con la bandera de Honduras y rodeados de arreglos florales, los féretros permanecen alineados mientras familiares, compañeros y amigos llegan para darles el último adiós.
A un costado de los ataúdes se observan retratos de los agentes, imágenes que hoy provocan lágrimas entre quienes todavía intentan asimilar la tragedia ocurrida durante el operativo policial del pasado jueves 21 de mayo.
Madres, esposas, hijos y otros seres queridos se acercan lentamente a los cuerpos, algunos en silencio y otros rompiendo en llanto mientras acarician los ataúdes.
Compañeros de uniforme permanecen firmes frente a los féretros y realizan el último saludo en honor a quienes hasta hace unos días compartían jornadas de trabajo dentro de la unidad especializada.
La misa que se oficia en las oficinas de la Dipampco transcurre en medio de un ambiente cargado de dolor y conmoción.
Lester Josué Amador Herrera, Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Lionel Alejandro Valdez Núñez, Nels Makley Eguigure Benavides y Emerson Josué Canales Fúnez murieron durante un operativo ejecutado en Corinto, Omoa, donde se registró un fuerte enfrentamiento armado en la zona fronteriza de Cortés.
Durante las honras fúnebres, varios familiares no logran contener las lágrimas al observar las fotografías colocadas junto a los arreglos y las banderas que cubren cada ataúd.
Aunque las investigaciones continúan, el caso ha generado relevancia a nivel nacional debido a las circunstancias violentas en las que ocurrió el ataque contra los policías.
Mientras tanto, en Tegucigalpa, decenas de personas continúan llegando a las instalaciones policiales para acompañar a las familias en medio del duelo.
Algunos permanecen observando los ataúdes en silencio, otros elevan oraciones y varios se abrazan intentando encontrar consuelo en medio de la tragedia.
La escena está marcada por el luto, las flores, las banderas y el dolor de quienes hoy despiden a cinco agentes que salieron a cumplir una misión y ya no regresaron con vida.