Se perdió el dolor de Patria entre tantos pésimos o malos dirigentes. La vergüenza de ser un país a la cola del mundo en desarrollo humano se desvaneció de las conciencias políticas.
La lección está dada, si los políticos de turno no entierran sus mezquindades y las instituciones políticas no sacuden sus ramas para botar los frutos podridos, esta lucha quedará en lo mismo”