ILEGAL. Como si no bastaran los recursos de recuento, “el comandante” ordenó al Redondo ‘cuadrado’ del Congreso que meta las barbas y las uñas en la declaratoria y cuente los votos desde la Comisión Permanente. ¡Habráse visto!
REVISIÓN. La nueva intentona del títere de “Mel” en el Legislativo es amenazar con un análisis legal para revisar la declaratoria electoral y anular el resultado de las votaciones. A todas luces es delito y una acción para crear caos, mijo.
MACETA. En lo que ha quedado Redondo: apenas abre la boca para decir sandeces con línea partidaria de Libre y es para aguantar maceta de mundo y reimundo por las “ideotas” que promueve. ¡Si ya te vas, papá!
FIEL. El arrastre del hombre no tiene límites y, como si no tuviera familiares que visitar, ahí andaba zampado en una misa el 1 de enero, pegado a la familia presidencial por la fiesta patronal de Dulce Nombre de Culmí, Olancho.
FARISEO. Qué cinismo el de Redondo en la casa de Dios: hincándose ante el Padre mientras intenta anular el resultado de las recientes elecciones. ¿Habrá pedido perdón, al menos, por sus pecados electorales?.
TJE. Mientras muchos hondureños digerían el recalentado, en el Tribunal de Justicia Electoral había jornada extendida, recursos hasta la noche y personal escaso. La justicia electoral no duerme... aunque el presupuesto sí.
PELADO. Y es que, buscando pisto anda el presidente del TJE para resolver las impugnaciones electorales. Ojalá le ajuste, porque los dejaron trabajando con las uñas con ese presupuesto.
HONOR. Hombre, ¿qué estará pagando Honduras con esos personajes, Redondo y Roosevelt, que acaparan las primeras planas de los diarios, pero como villanos y peores funcionarios? Caramba, y hay unos bárbaros que están en el top 10 que dicen en redes que es todo un honor.
INFLACIÓN. Para lo que fueron buenos estos de Libre en el poder fue para encarecerlo todo. La inflación se sitúa en 4.8 % al cierre de 2025, eso es 1.1 % más que 2024. Ahhh, pero no le digan eso al “Jetardo” Torres porque tirapiedras en esas redes.
PRIVATIZACIÓN. En sus “buenos” resultados de Libre, el aeropuerto Ramón Villeda Morales despegó rumbo a la privatización. Modernización asegurada; la pregunta sigue siendo quién paga el boleto.
VACÍA. Ojalá que así fuera la capital, con calles y rutas a discreción para circular. El clavo es que ese sueño profundo se acaba el domingo y el lunes amanecemos en el infierno vial.