Tegucigalpa, Honduras.- Cada día es más severa la crisis hídrica en el Distrito Central debido a la falta de lluvias en las montañas donde nacen los afluentes como el río Guacerique, que abastece los Laureles, y las quebradas Agua Helada y Agua Obscura, que dan origen al río San José, fuente importante que abastece de agua La Concepción.
Y es que este embalse registra un 28.44% de su capacidad y está a apenas 3.44 puntos porcentuales de alcanzar el nivel crítico, establecido en 25%, según el reporte de embalses de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS).
El embalse almacena actualmente 10.297 millones de metros cúbicos, es decir, la tercera parte de su capacidad de agua. Su producción y aportes a la planta potabilizadora alcanzan los 850 litros por segundo.
“Si ya tenemos un racionamiento severo, imagínese que lleguemos a ese punto. Ya estamos pasando de nueve días de racionamiento y, en ese escenario, podríamos llegar a recibir agua solamente una vez al mes”, advirtió Roberto Zablah, exgerente del SANAA.
La Concepción se encuentra dentro del rango considerado de riesgo hídrico alto, que comprende entre el 25% y el 50% de capacidad. El reporte oficial coloca el nivel de riesgo hídrico general de los embalses de la capital en categoría alta.
El panorama también es preocupante en Los Laureles, que este lunes 24 de agosto registra un 34.66% de su capacidad. Aunque todavía tiene mayor margen que La Concepción, se encuentra a 9.66 puntos porcentuales de llegar al nivel considerado crítico.
Los Laureles almacena 3.641 millones de metros cúbicos de agua y mantiene una producción en planta de 450 litros por segundo.
“Lo único que se puede hacer de una forma masiva es lo que están haciendo: perforar pozos, habilitar otros que están fuera de servicio e incorporarlos inmediatamente al sistema para ir atenuando la situación”, planteó Zablah.
Agregó que si "La Concepción cae otros 3.44 puntos porcentuales, alcanzaría el umbral que UMAPS identifica como crítico".
El exgerente del SANAA señaló que alcanzar ese nivel no significa simplemente disponer de menos agua, sino enfrentar dificultades adicionales para mantener funcionando adecuadamente el sistema de abastecimiento y tratamiento.
"Es que llega un momento en que usted ya no puede. Los químicos ya ni siquiera le van a garantizar la calidad del agua”, explicó Zablah al ser consultado sobre si los sistemas llegarían a extraer agua hasta el lodo.
De acuerdo con el exfuncionario, el problema no se limita a la disponibilidad del recurso en las represas, sino que también está relacionado con la capacidad de respuesta del sistema de distribución de agua potable de la capital.
Ante esta situacion “se necesita incrementar y ampliar la flota de tanques de agua para hacer distribución domiciliaria”, sostuvo Zablah, al considerar que esta medida debe acompañar la perforación y rehabilitación de pozos.
El exgerente también pidió acelerar los proyectos destinados a aumentar la disponibilidad de agua para la capital, entre ellos la represa San Jóse, Quiebramontes, Jiniguare y Río del Hombre ubicadas en distintas zonas de la capital hondureña.
“Todas estas represas deben construirse para que, en el plazo de dos o tres años, los capitalinos no sigamos bajo este régimen severo de racionamiento que tenemos actualmente”, afirmó.
Zablah agregó que otro de los grandes problemas es el estado de la red de distribución, pues estima que cerca del 70% necesita ser sustituida debido al deterioro y a la gran cantidad de fugas.