Tegucigalpa, Honduras.- Linda Daniela Martínez cumplió tres años, pero llegar a esta edad ha significado para ella y sus padres superar una serie de dificultades de salud desde su nacimiento.
La niña nació con problemas en el corazón y ha tenido que someterse a dos cirugías de corazón abierto.
Además, en tres ocasiones ha permanecido en cuidados intensivos, experiencias que, según su padre, Josué Martínez, han significado volver a empezar desde cero en los avances que había logrado.
“Linda desde que nació, ella nació con problemas del corazón y ha pasado por dos cirugías de corazón abierto, gracias a Dios han sido favorables y ha pasado tres veces en cuidados intensivos”, relató.
Cada vez que Linda logra recuperarse de una complicación, sus padres enfrentan nuevamente el proceso de estimular sus capacidades.
“Los avances que ha tenido como una niña especial, ella vuelve a cero en todas las capacidades que va demostrando, entonces volvemos a comenzar desde cero con ella, hablar, a mover las manos, a mover los dedos o cualquier expresión nueva que ella demuestra, se borra y hay que comenzar desde nada”, explicó su padre.
Tratamientos
Linda ha recibido terapias como parte de su proceso de recuperación. Sin embargo, las dificultades de salud han limitado su desarrollo y, a sus tres años, todavía no puede caminar.
“Ella cumplió tres años pero no camina, porque ha tenido muchas dificultades de salud y para nosotros es un milagro, estamos haciendo todo lo posible por sacarla adelante, pero es bien difícil”, contó Josué.
A las dificultades médicas se suman los gastos que implica su cuidado diario. Entre las necesidades principales de la niña están los pañales, las toallas humedas y una leche especial que debe consumir.
Según su padre, Linda no puede consumir leche convencional. El producto que utiliza es Nutrilon Pepti Junior, indicado para ella debido a los suplementos que necesita.
“Esa leche es especial para ella, no le podemos dar de otra porque por los suplementos que trae, el pediatra neumólogo nos dijo solo come esa leche, que si no entonces la van a tener mal del estómago y cosas así”, explicó.
El costo y la disponibilidad de estos productos representan una preocupación constante para la familia.
“La mayor dificultad con ella es pañales, leche, porque eso es a cada momento, porque como ella no camina entonces hay que ser muy cuidadosos con el aseo de ella”, relató Josué.
En ocasiones, la familia incluso ha tenido dificultades para conseguir los pañales que necesita.
“A veces nos ha pasado que tal vez nos queda toda la noche solo con un pañal, y hay que correr en la mañana a buscar dónde comprarlo porque también a veces no nos encuentran los talla 4”, agregó.
Sus padres se turnan para cuidarla
Para poder cubrir los gastos de la familia y, al mismo tiempo, garantizar que Linda permanezca bajo cuidado, sus padres tomaron una decisión: uno trabaja mientras el otro se encarga de la niña.
“Para suplir los gastos, nosotros nos pusimos de acuerdo: el de mayor ingreso, que mejor trabaje, y el otro la cuida”, explicó Josué.
Él lleva alrededor de tres años haciéndose cargo de Linda y asegura que, pese a las dificultades que han enfrentado, actualmente la niña se encuentra estable.
“Ya tengo tres años haciéndome cargo de ella y, gracias a Dios, ha estado bien de salud; ahorita no nos ha vuelto a recaer”, expresó.
La familia continúa enfrentando los gastos del cuidado de Linda día a día y apela al apoyo de quienes puedan colaborar con sus necesidades.
Las personas interesadas en ayudar pueden comunicarse al siguiente número de teléfono: 3210-3481.