Quienes lo conocían lo describen como un hombre humilde, trabajador, honesto y temeroso de Dios. Ayer la abominable criminalidad que azota al país le arrebató cobardemente la vida.
Don Benjamín Álvarez Moncada, de 67 años, quien se ganaba la vida honradamente como conductor de un taxi, fue ejecutado a balazos por un sicario la tarde de ayer en el barrio Los Dolores, a una cuadra de una unidad de la Policía Nacional.
El autor material del repudiable crimen es un menor de 15 años con rasgos de niño, quien fue capturado en el acto por agentes policiales cuando estaba al borde de ser linchado por transeúntes.
La Policía le decomisó el arma homicida y lo puso a la orden de la Fiscalía para que se le instruya el respectivo proceso por el delito de homicidio.
El cuerpo inerte del infortunado quedó frente al volante del taxi 322 con el que se ganaba honradamente la vida en el punto de las unidades de transporte que cubren la ruta del centro al barrio El Bosque.
Los cuerpos de investigación policial realizan las averiguaciones orientadas a establecer los móviles del hecho criminal, así como a identificar a los cabecillas de la organización delictiva que habrían ordenado el hecho sangriento.
Relación de hechos
La información que conoció la Policía es que alrededor de las 3:45 de la tarde Álvarez Moncada, quien residía en el barrio El Bosque, se encontraba sentado frente al volante en espera de que se le llegara el turno para realizar su recorrido.
De repente se le acercó el criminal, quien sacó un revólver calibre 38 y sin mediar palabras le disparó dos veces en la cabeza, provocándole la muerte al instante.
El malhechor trató de escapar tras consumar el crimen, pero un agente policial y varios motoristas, lo mismo que algunos transeúntes, reaccionaron de inmediato y lograron darle captura.
Las personas enardecidas trataron de linchar al criminal, pero ante la intervención de la Policía, el autor material del sangriento suceso se salvó de la muerte.
Un oficial de la Unidad Metropolitana 1 (UMEP1) le preguntó al adolescente quién lo envió a cometer el crimen y, en tono sereno, respondió que “fue la mafia”.
Se supo también que la policía investiga una versión relacionada con una amenaza que álvarez Moncada habría recibido proveniente de un hombre que reside en el sector de El Picachito, aledaño a El Bosque.
El llanto de los familiares de la víctima conmovió a los presentes en la escena del crimen, pues no se explicaban la razón por la cual mataron a un hombre que no le hacía daño a nadie y era dedicado a su trabajo.
Los cuerpos de investigación policial tampoco descartan que el crimen tenga relación con la actividad de la extorsión, por lo que andan tras la pista del resto de la banda criminal.
Un testigo relató que hace pocos días otro menor trató de dispararle a otro motorista del taxi en el mismo sector, pero por fortuna “el arma se le enconchó”.
La Policía tiene fuertes sospechas de la participación de una peligrosa banda de traficantes de drogas y extorsionadores que opera en el barrio El Picachito, por lo que realiza una serie de investigaciones.